El Ingeniero Civil de industrias y actual presidente del directorio del Metro de Santiago dice que la estación del Parque Bustamante es, a su juicio, la más estética del tren subterráneo y destaca la estación Majakovskaja del metro de Moscú: “un verdadero museo abierto al público”.

  • 27 febrero, 2019

Una estación de metro (del mundo).

La estación Majakovskaja, del metro de Moscú. Se inauguró en 1935, y es un verdadero museo abierto al público. Es una verdadera inspiración desde el punto de vista arquitectónico. También la estación Toledo, en el metro de Nápoles, es de una gran belleza. Aunque el metro de Santiago funciona mucho mejor que ambos, y también tiene bellísimas obras de arte de acceso público.

Una estación de metro (chile): La estación Parque Bustamante es la que tiene, en mi opinión, el MetroArte más lindo (obra de Alejandro “Mono” González). Aunque con la inauguración de las nuevas líneas 6 y 3 aparecen nuevas estaciones de interconexión, que además de ser una solución ingenieril extraordinaria, ofrecen múltiples servicios públicos que nuestros pasajeros valoran cada día más.

Una película. Dependiendo de la época de tu vida, las películas te marcan de manera distinta. Creo que Forrest Gump (1994) fue una de ellas. Una bellísima película, que hasta el día de hoy sigo recordando con especial cariño.

Una autopista. Cada autopista tiene su mérito propio, y todas han permitido mejorar la conectividad de nuestro país. Quizás Costanera Norte la destacaría, porque fue la primera de todas, porque permitió reducir el tiempo de acceso al aeropuerto a 20 minutos y porque ha sido capaz de expandirse incorporando tecnología a nivel mundial con ingenieros chilenos. Además, ha permitido poner en valor espacios públicos, como por ejemplo el Parque de las Esculturas en Providencia, donde se realiza cada año el Festival de Jazz.

Un viaje. A Osaka, en 1994, cuando participé en el campeonato mundial de GO en representación de Chile (juego de estrategia japonés). Era la primera vez que viajaba fuera del país, a una cultura absolutamente distinta. Me fue pésimo en el torneo, pero nunca olvidaré la alta tecnología que tenían, los altos precios de las frutas, y que casi toda la gente se movía en trenes (hasta el día de hoy).

Un libro. Masa crítica, de Philip Ball, en donde se critica muy fundadamente las limitaciones de modelos usados en economía para explicar comportamientos de agentes complejos (como personas o empresas). Explica muy bien por qué los modelos económicos persisten en la inconsistencia, en el sentido de que fracasan repetidamente a la hora de hacer predicciones ajustadas, que es algo de lo que los modelos científicos (como los físicos) son rutinariamente capaces. Una razón para ello sería que el instinto básico de los científicos verdaderos, que es aprender de la experimentación, no siempre es compartido por los economistas.