Oriunda de Zapallar, la actriz de 33 años ya lleva algunas temporadas radicada en Los Ángeles, California. Hoy dedica buena parte de su tiempo como activista medioambiental y a su emprendimiento de barras saludables, Soul Bar.

  • 7 junio, 2019

Un Restaurante. Hace un tiempo descubrí en Santiago uno que se llama Rawdical. En mi búsqueda incansable por encontrar lugares de comida consciente y vegana, me encontré con este lugarcito en Providencia (José Luis Aguilar 1157). Es atendido por sus dueños, dos hermanos que le han puesto mucho corazón al proyecto. Me impactó porque no solo se trata del tipo de comida que busco, sino que es de alto nivel. También te hacen sentir en casa cada vez que llegas, cocinando de forma muy personal para cada cliente. La última vez me comí un plato de ñoquis. Increíble. 

Una Canción. Sabré olvidar. Los cantautores vuelven  a tomarse los escenarios, las listas de Spotify y las radios. Con sus guitarras cómplices y sus letras intimistas, Silvana Estrada me sorprende, joven y clarísima, con voz poderosa. La descubrí mientras andaba en bicicleta por Venice, Los Ángeles. Hace poquito fui a verla cantar en Ciudad de México.

Un Personaje. Greta Thunberg, la niña que no habla de más y que ha transformado su voz en una batalla. Recomiendo escucharla, verla, seguirla, sumarse a su cruzada urgente. Un buen punto de partida para conocerla es su charla TED. Para entender la forma que ve el mundo, su discurso luego del incendio de Notre Dame es esclarecedor. Necesitamos más Gretas en el mundo: con sus palabras cargadas de real sentimiento y con la urgencia que demanda cambiar nuestro habitar como seres humanos para sostener este planeta.

Un Libro. How To Change Your Mind, de Michael Pollan. (Creo que está en español). Me parece que Pollan es un escritor fascinante porque es capaz de explicarte cosas complejas en un lenguaje muy cotidiano. Eso permite llevar los temas a la rutina diaria. El principio del libro habla sobre lo sicodélico: su historia, qué produce en el cerebro y cómo se está tomando en cuenta por la ciencia, la sicología y el tratamiento de patologías. Lo más interesante que pasó es que descubrí de qué manera funciona mi cerebro y cómo la psicodelia está relacionada, o la expansión del cerebro, con los viajes, la niñez y la creatividad. Inevitablemente se me han abierto caminos y conversaciones muy vinculados con este tema: una sincronía maravillosa.