El viernes 11 de junio un ejecutivo de la firma controlada por el Grupo Luksic le planteó a su gerente general, Patricio Jottar, organizar el traslado aéreo de chilenos y colombianos que quisieran volver a sus países. Así, CCU se puso en contacto con cancillería y con sus socios del país vecino, Central Cervecera de Colombia (dependiente de Postobón) para armar el plan que se concretó hoy. “Junto a los demás actores de la sociedad, podremos salir de esta emergencia, que requiere más que nunca del trabajo colaborativo de todos”, indica Jottar.

  • 22 junio, 2020

Fue el viernes 12 de junio cuando un alto directivo de CCU llegó con la idea a Patricio Jottar, gerente general de la firma chilena controlada por el Grupo Luksic. “Ya que tenemos un socio estratégico (Central Cervecera de Colombia), debiéramos hacer algo para repatriar a aquellas familias que estén en Chile y quieran volver a su país. Y hacer lo mismo con los chilenos que están allá”, le habría dicho el profesional. El plan consistía en ofrecer un avión para trasladarlos.

Ese mismo día, Jottar habló con Marisol Bravo: “Tenemos una misión”, le habría señalado. “Hecho el encargo, de inmediato nos pusimos a trabajar”, explica la gerente de Asuntos Corporativos y Sustentabilidad de CCU quien se puso en contacto con Rodrigo Ubilla –quien trabaja como asesor presidencial– para darle forma a la iniciativa que se concretó hoy lunes 22 de junio.

“Planteé al gobierno la idea que teníamos, y que como privados estábamos dispuestos a financiarla. Y así nos coordinamos con Cancillería para ejecutarlo”, relata la ejecutiva, quien agrega: “Uno miraba la televisión y pensaba, ‘¿Cómo ayudas a estas personas? Son nuestros compatriotas. Hay que conseguirles traslado´”.

Marisol Bravo le dijo a Ubilla: “Queremos disponer un avión que pueda trasladar a los colombianos y a los chilenos, y nos interesa ayudar a ambos países. No sabemos cómo se hace: si es con un chárter, o una línea comercial”.

Al mismo tiempo, desde CCU organizaron la iniciativa con sus socios, la Central Cervecera de Colombia -empresa que nace de una alianza entre la chilena CCU y la colombiana Postobón, controlada por el empresario Carlos Ardila- barajaron distintas alternativas de pasajes, hasta que se decidieron por un viaje en Airbus A320 de Sky Airlines para hoy lunes 22 de junio. “Hemos estado en permanente contacto con el gerente general, Juan Roberto García (ver video)”, indica Marisol Bravo.

El ex subsecretario de Interior, por su parte, creó un chat compuesto entre embajadas, el ministerio de Interior y miembros de ambas empresas.

La PDI tuvo un rol clave: hizo un sondeo de los colombianos que estaban interesados en viajar y miembros del organismo se trasladaron con sus computadores a los albergues a recolectar fichas para concretar su regreso. “Nos llegaron inscripciones hasta el sábado de madrugada”, explica Bravo. Entre los que parten, no sólo hay colombianos: también hay una pareja de chilenos que va a buscar a un niño en adopción que nace dentro de los próximos días.

Así, a las 5 de la mañana de hoy, Cancillería coordinó a 6 buses que fueron a buscar a los 175 colombianos a sus albergues para trasladarlos al aeropuerto: apenas se subieron al auto se les entregó un alcohol gel –elaborado con pisco de CCU – y una botella de agua mineral Cachantún, también fabricada por la firma. El avión, desde Santiago, despegó a las 10 de la mañana.

Primer viaje “gratis”

El embajador en Colombia, Ricardo Hernández, cuenta que este es el décimo viaje que organiza ese país con el objetivo de que regresen ciudadanos a Chile. “En total hemos organizado el traslado de 1.200 chilenos. Y este es el primer viaje que se concreta en coordinación por una alianza público-privada. Anteriormente, fueron viajes gestionados por el aparato gubernamental”, relata el diplomático quien, mientras conversa con Capital, a las 3 de la tarde de Chile, se dirige al aeropuerto de Bogotá para recibir a los colombianos y despedir a los 60 compatriotas que volaron a las 4pm a Santiago y que aterrizarán cerca de las 11 de la noche. Añade que este fue un viaje costeado por las empresas, mientras que los periplos anteriores, sólo disponían de 10 pasajes libres de costo. “El rol anteriormente fue lograr conseguir espacios a los pasajeros que querían volver al país”, explica. Entonces, cada billete tuvo un costo aproximado de 450 dólares por persona, y las aerolíneas a cargo fueron Avianca, Vivo Air, Latam y Sky.

“Esto se logró gracias a la colaboración del gobierno colombiano, sus ministros y su presidente, Iván Duque, a quien también contacté apenas pusimos en marcha la idea y quien fue muy propositivo en su ejecución para que estos vuelos operen en momentos de pandemia y de cuarentena. Esto demuestra las buenas relaciones diplomáticas entre ambos países”, dice el embajador Hernández.

Según cuenta, Carlos Ardila ha tenido un rol relevante durante la contingencia sanitaria en Colombia. “Es un empresario muy destacado que ha encabezado un liderazgo en esta situación. Esto, es prueba de ello”, señala.

Por su parte, Patricio Jottar concluye: “Las empresas tenemos la capacidad de contribuir y sumar esfuerzos en muchos ámbitos, tanto en aquellos que son parte de nuestra operación habitual como en otros que van más allá de esta. Así, y junto al resto de todos los demás actores de la sociedad, podremos salir de esta emergencia, que requiere más que nunca del trabajo colaborativo de todos. La iniciativa de este vuelo humanitario se enmarca en esta convicción. Quiero reconocer muy especialmente a nuestros socios de Central Cervecera en Colombia, Postobón, que comparten esta misma filosofía, y con quienes impulsamos conjuntamente esta iniciativa”.