El tren de producción de Fabula venía cargado este año, pero la llegada intempestiva del coronavirus hizo que algunos de sus planes tuvieran que reprogramarse. Bajo estrictas medidas de seguridad, ya comienzan a retomar lo que viene por delante. El desembarco de la productora en México y una serie basada en el caso de Viviana Haeger son algunas de sus novedades.

Por estos días, los sets de rodaje incluyen dentro de su indumentaria mascarillas, trajes, guantes, alcohol gel, aparatos para medir la temperatura, alimentación envasada, distanciamiento físico requerido y otras medidas de sanitización. En Fabula han ido incorporando diferentes políticas de seguridad, basándose en criterios recomendados por el Ministerio de Salud y la OMS. “También nos hemos asesorado con un médico y un prevencionista de riesgos. Con toda la información reunida, generamos un protocolo que resguarda a nuestros trabajadores, proveedores y clientes, y que se adapta según cada tipo de actividad de la productora, desde filmar comerciales hasta enfrentar un rodaje más largo como una película o una serie”, cuentan desde la productora fundada por los hermanos Pablo y Juan de Dios Larraín en 2004. Hoy, Fabula consta de tres grandes áreas: cine, televisión y publicidad. Dentro de sus películas más destacadas se encuentran No (2012), El club (2015), Una mujer fantástica (2017) –cinta ganadora del premio Oscar a mejor película extranjera en 2018– y Ema (2019).
La industria audiovisual, como tantas otras, tuvo que parar sus actividades cuando el coronavirus adquirió la categoría de pandemia. Los rodajes suelen incorporar a cientos de personas, considerando elenco, dirección, producción, iluminación, sonido, ambientación, vestuario, maquillaje, a las que se suman además los involucrados en las etapas de pre y postproducción. “La nuestra es una actividad que se ve profundamente afectada por la pandemia, puesto que el corazón de nuestro negocio es filmar. Y eso requiere reunir a un equipo”, sostiene Ángela Poblete, directora ejecutiva de Fabula TV, que desde 2015 ha creado y desarrollado proyectos para canales chilenos de televisión abierta y también para plataformas internacionales, como HBO y Amazon Prime Video.


En medio del clima de incertidumbre general, rondó en la industria audiovisual el rumor de que los fondos que entrega el Consejo Nacional de Televisión serían cancelados este año, lo cual finalmente se descartó el pasado martes 28 de abril. Una noticia que las productoras recibieron con alivio. “Estos fondos son fundamentales, ya no para el desarrollo, sino para la subsistencia de un mercado que se va a ver muy golpeado”, explica Poblete. Destaca la gestión de la Asociación de Productores de Cine y Televisión (APCT) para lograr mantener el fondo del CNTV en pie: “Es importante que exista voluntad de parte de los sectores involucrados. Hasta antes de la pandemia, veníamos desarrollando productos exportables y construyendo un camino interesante para el audiovisual chileno. La interrupción estanca el flujo de caja y amenaza la subsistencia de las productoras. Esto pone en peligro la diversidad de miradas y supone una grieta en la creatividad que debemos defender”, agrega la directora ejecutiva de Fabula TV. Descarta además que en estas circunstancias se deba operar bajo la lógica de improvisación. “Aunque todos estamos aprendiendo, nos hemos focalizado en estudiar y procurar los mejores planes que cuiden, ante todo, la salud de nuestros equipos”, afirma la ejecutiva.

El espectáculo debe continuar

Si bien es difícil comprometer fechas de filmación y de estrenos, considerando que la curva de contagios de coronavirus sigue en pleno desarrollo, en los meses venideros, algunos proyectos irán retornando a sus procesos siguiendo un protocolo gremial de seguridad elaborado por las productoras que forman parte de la APCT, cuyo presidente es Sebastián Freund, en conjunto con la Asociación de Productores de Servicio (APSP) y la Unión (Asociación de Productoras de Cine Publicitario de Chile).
La primera temporada de La jauría, serie dramática producida por Fabula en conjunto con Fremantle y Kapow, será transmitida mundialmente por Amazon Prime Video y en Chile, a través de TVN. Su estreno debiera anunciarse durante las próximas semanas. La producción, dirigida y escrita por Lucía Puenzo y protagonizada por Daniela Vega, Antonia Zegers y María Gracia Omegna, se inspira en el caso de La Manada, grupo de jóvenes condenados en España tras violar a una mujer durante la fiesta de San Fermín.
Gunther Kaempfe, director ejecutivo de Servicios de Producción de Fabula, cuenta que las grabaciones de Los Espookys 2, serie de HBO que se estaba filmando en Santiago, debieron ser suspendidas a principios de marzo debido a la crisis sanitaria, pero ya tienen fecha estimada de retorno para el segundo semestre. Aunque tampoco tiene definido su día de estreno, ya se espera que debute en Amazon Prime Video, El presidente, serie de ficción sobre Sergio Jadue, ex dirigente de la ANFP, involucrado en el escándalo de corrupción de la FIFA. Se grabó en Chile hace un año y tiene como protagonista al actor colombiano Andrés Parra, conocido por su rol en Pablo Escobar, el patrón del mal. La personificación de Parra como Jadue resulta asombrosa y la historia, que incluye mafia y fútbol, genera alta expectación. Otro de los proyectos fijados para este año, y que sigue en pie, es la filmación de una serie basada en el caso de Viviana Haeger, la mujer que desapareció en Puerto Varas el año 2010 y cuyo cadáver fue encontrado en su propia casa, 42 días después. El principal sospechoso del crimen y viudo de la víctima, Jaime Anguita, fue absuelto por la justicia en 2017. La producción, que tiene como uno de sus protagonistas a Luis Gnecco, se basa en Usted sabe quién: notas sobre el homicidio de Viviana Haeger, libro de investigación publicado el año pasado por el periodista Rodrigo Fluxá.


También sin fecha definida, pero lista para ser estrenada, se encuentra Nadie sabe que estoy aquí, ópera prima de Gaspar Antillo que acaba de ganar el premio a mejor director en nuevas narrativas en el Festival de Tribeca, en Nueva York. La película, protagonizada por Jorge García –el actor de origen chileno que aparecía en la serie Lost–, Millaray Lobos y Luis Gnecco, cuenta la historia de una ex celebridad que ha pasado sus últimos años recluido en un remoto lugar del sur de Chile. Fue producida por Fabula y podrá verse en Netflix. El propio Pablo Larraín también vio interrumpidas las grabaciones de la miniserie Lisey’s Story, adaptación de la novela de Stephen King que el realizador estaba rodando en Nueva York hasta comienzos de marzo y que será transmitida por Apple TV+.

Multiterritorio

En 2017 Fabula abrió una oficina en Los Angeles, California. Ahí se produjo Gloria Bell, el remake de Gloria de Sebastián Lelio, protagonizado por Julianne Moore. El plan para este año es establecer una tercera sede de la productora en Ciudad de México, buscando potenciar el desarrollo de proyectos en América Latina. “El aterrizaje lo tuvimos que postergar algunos meses por la pandemia, pero sigue en pie y lo concretaremos este año. Para nosotros es un proyecto prioritario que nos permitirá tener presencia más relevante en el mercado latino”, afirma Ángela Poblete.
Un tema vital en estos tiempos de pandemia ha sido el de los seguros comprometidos. Gunther Kaempfe explica que para cualquier producción a nivel internacional, es fundamental operar bajo un paquete de seguros que permita proteger a los inversionistas ante situaciones fortuitas. Que un actor se enferme o que las condiciones climáticas impidan filmar serían dos ejemplos comunes. Con mayor razón deben funcionar en caso de pandemia, señala. “Las aseguradoras están recibiendo una gran cantidad de reclamaciones por las producciones que tuvieron que interrumpirse y se está discutiendo si cubrirán problemas relacionados con el Covid en el futuro. Uno de los mayores desafíos para volver a funcionar, cuando sea seguro hacerlo, tiene que ver con que las aseguradoras estén a la altura y también que los gobiernos faciliten funcionar con pólizas realistas”, dice Kaempfe. Enfatiza además que la industria del entretenimiento opera como cualquier otra y, por tanto, se rige por parámetros financieros y de viabilidad operacional. “Tenemos que encontrar la forma de trabajar de forma más segura en condiciones desafiantes si queremos mantenernos activos”, recalca el encargado de los servicios de producción de Fabula. Pero destaca una ventaja que tiene la industria audiovisual comparada con otras: “Estamos en constante cambio, ejecutando proyectos de diferentes tamaños y con equipos en distintos países, todos profundamente comprometidos con lo que hacemos”.
Otro importante ámbito de trabajo, y de ingresos, de la productora es el publicitario, y su mercado local posiblemente sea el más afectado en el plazo inmediato. Ana Martín Buitrago, directora ejecutiva de Publicidad, cuenta que en el caso de esta área, toda la comunicación funciona de manera online a través de reuniones virtuales y teletrabajo. “Los guiones que nos han llegado desde las agencias se han adaptado a estas condiciones excepcionales y cuando no es así, se conversa para ajustarlos a lo que realmente se puede lograr”, afirma. Reconoce que no ha sido fácil trabajar de esta forma ni tampoco enfrentar la baja en la producción, pero, coincide con sus compañeros de Fabula, existe voluntad de todas las partes para cuidarse y recuperarse pronto.