Casas que se temperan y se enfrían solas. Si fuera hay cero grados, dentro la temperatura se empina por los 16, aseguran Gonzalo Herrera padre e hijo, socios de Homebox. Hace 7 meses se lanzaron en este emprendimiento, aprovechando la experiencia del padre en el mundo de los containers –trabajó muchos años en la industria navieray la especialización del hijo en arquitectura sustentable. “ Según las normas internacionales , la vida útil de los contenedores marítimos es de 12 años. Después de ese periodo, hay que darlos de baja. ¿Por qué no aprovecharlos en la construcción de casas?”, se preguntaron. A ello se sumó el atractivo de sus características: son apilables, antisísmicos, resistentes al fuego y fl exibles. El paso siguiente fue formar una alianza estratégica con SAAM y de ahí saltar a la fabricación de casas, las cuales se transportan en un camión y se pueden instalar en cualquier lugar, incluso en la nieve. “La gracia del contenedor es su condición modular, se arma como un lego. Puedes juntar varios. Incluso estamos construyendo el primer edifi cio de contenedores en Chile, con 21 unidades”, anticipan. La apuesta de los Herrera es el mercado de la segunda vivienda y su meta es vender 30 casas durante este año. A favor, ellos destacan una ventaja: el costo del metro cuadrado no supera las 16 UF, mientras que aseguranel de una casa prefabricada bordea las 18 UF. “Los containers son tan versátiles que incluso se pueden revestir en piedra, madera o con paredes vegetales”, asegura esta dupla.

  • 6 mayo, 2011

Casas que se temperan y se enfrían solas. Si fuera hay cero grados, dentro la temperatura se empina por los 16, aseguran Gonzalo Herrera padre e hijo, socios de Homebox. Hace 7 meses se lanzaron en este emprendimiento, aprovechando la experiencia del padre en el mundo de los containers –trabajó muchos años en la industria navieray la especialización del hijo en arquitectura sustentable.

“Según las normas internacionales , la vida útil de los contenedores marítimos es de 12 años. Después de ese periodo, hay que darlos de baja. ¿Por qué no aprovecharlos en la construcción de casas?”, se preguntaron. A ello se sumó el atractivo de sus características: son apilables, antisísmicos, resistentes al fuego y flexibles. El paso siguiente fue formar una alianza estratégica con SAAM y de ahí saltar a la fabricación de casas, las cuales se transportan en un camión y se pueden instalar en cualquier lugar, incluso en la nieve. “La gracia del contenedor es su condición modular, se arma como un lego. Puedes juntar varios. Incluso estamos construyendo el primer edifi cio de contenedores en Chile, con 21 unidades”, anticipan.

La apuesta de los Herrera es el mercado de la segunda vivienda y su meta es vender 30 casas durante este año. A favor, ellos destacan una ventaja: el costo del metro cuadrado no supera las 16 UF, mientras que aseguranel de una casa prefabricada bordea las 18 UF. “Los containers son tan versátiles que incluso se pueden revestir en piedra, madera o con paredes vegetales”, asegura esta dupla.