Las gratas temperaturas invitan a tomar líquidos más bien fríos. Por lo mismo, una cerveza siempre viene bien. Para saciar la sed, para picar algo o para acompañar una comida.

  • 11 octubre, 2018

Nómade Indian Pale Ale. Se trata de una cerveza nacional que se elabora desde el 2011 sin filtrar y con todas las características de una IPA bien tradicional de 5,9 grados. Es decir, de color levemente cobrizo, un amargor muy suave y una carbonatación más bien ligera. Además, con un leve sabor cítrico en boca al final. En resumen, una cerveza para saciar la sed en cualquier momento del día. Si no se quiere beber sin comer algo, unas aceitunas verdes rellenas con anchoas le vendrían muy bien. Disponible en www.jantoki.cl, $1.800

 

 

Kunstmann Session IPA. Otra IPA nacional, en este caso una de muy bajo grado alcohólico, solo 5 grados, que nació como algo experimental para la compañía cervecera valdiviana, pero que gracias a la buena aceptación del público se transformó en un producto fijo de su catálogo. Es muy fresca y posee ciertos toques cítricos. Aun así, tiene un rico amargor, por lo que resulta ideal para comenzar a adentrarse en el mundo de las cervezas amargas. Muy grata para beberse sola, pero un tártaro de salmón con toques de jengibre le combinaría a la perfección. Disponible en supermercados, precio de referencia $1.590.

 

 

Hitachino Lager. Cuando uno va a un restaurante de comida japonesa o pide sushi a domicilio, lo cierto es que la velada no está completa si uno no aprovecha de complementar la comida con una buena cerveza japonesa. Lamentablemente, en muchos restaurantes de este tipo no tienen cervezas niponas y los que sí, por lo general solo cuentan en sus cartas con las de factura industrial más conocidas. Sin embargo, hoy es posible conseguir en Santiago la artesanal Hitachino Lager, una cerveza muy suave y ligera –de tan solo 5,5 grados–, que viene como anillo al dedo con cualquier delicia de la comida japonesa. Tempura de verduras, sashimi de atún y más. Disponible en Edwards Fine Wines info@efwines.cl ($2.300 para mayoristas) y restaurante Japón ($4.500). 

 

Guayacan Diaguitas. Desde 2015, la cervecería Guayacán lanza anualmente al mercado una nueva versión de Diaguitas #33 –número correspondiente a la dirección de la cervecería en la calle principal del poblado de Diaguitas, en el Valle del Elqui–, buscando demostrar el potencial de las cervezas single-hop, es decir, elaboradas a partir de un solo lúpulo. Este año apostaron por una cerveza con el lúpulo equanot, con marcadas notas a papaya, lo que le da un reconocible toque de esta fruta y sirve como balance para la potencia de sus 7 grados. Ideal para acompañar un pad thai. Disponible en www.guayacan.cl, $3.000 (botella de 750 cc).

 

Mahou SIN. Bueno, si por la razón que fuere no les queda otra que beber cerveza sin alcohol, mi recomendación es primero hacerlo solo si es estrictamente necesario y, segundo, elegir una Mahou SIN. ¿La razón? Esta cerveza española es la sin alcohol más tomable –y hasta sabrosa– que se puede encontrar en el mercado. De un dorado bien claro y unas notas tostadas muy leves, lo que entrega un amargor final tenue y agradable. Además, no tiene esas notas dulzonas tan típicas y desagradables que se encuentran en otras cervezas sin alcohol. ¿Con qué combina bien? Con algo liviano también, como un chacarero con bastante ají verde. Disponible en supermercados. Precio de referencia $700.

 

 

Cuvee des Jacobins. Acá nos pasamos a una cerveza distinta, potente y fuera de lo común para lo que acostumbramos por estas latitudes. En palabras del sommelier Pascual Ibáñez, “un estilo para minorías”. Claro, porque se trata de una cerveza belga de 5,5 grados pero de un estilo sour, es decir, de sabor agrio con aroma a levadura y algunas notas de cacao. Es definitivamente amarga en boca, pero a la vez muy agradable. Unos quesos bien maduros y algo de pan le combinan más que bien. Disponible en www.pacificinvestments.cl

Precio de referencia $64.000 por caja de 24.