La industria vitivinícola no sólo está logrando buenos vinos, sino también una arquitectura adhoc con su entorno. La facultad de Arquitectura y Arte de la Universidad del Desarrollo (UDD) investigó cómo estas viñas han potenciado sus instalaciones. De un total de 90 viñas catastradas, 10 fueron las escogidas por su aporte arquitectónico: Terra- Mater, Alma […]

  • 2 noviembre, 2007

La industria vitivinícola no sólo está logrando buenos vinos, sino también una arquitectura adhoc con su entorno.

La facultad de Arquitectura y Arte de la Universidad del Desarrollo (UDD) investigó cómo estas viñas han potenciado sus instalaciones. De un total de 90 viñas catastradas, 10 fueron las escogidas por su aporte arquitectónico: Terra- Mater, Alma Viva, Tabalí, Santa Ema, Pérez-Cruz, Maquis, Estampa, Chocalán, Barón Rothschild y Altaïr.