Fue una visita a Tongoy, en 1999, la que convenció al texano James Pryor que quería vivir en el norte de Chile. Compró un campo en la zona de Punitaqui, en pleno valle del Limarí y se aventuró en la producción de uva orgánica biodinámica. Ha sido, cuentan, proveedor para la viña Concha y Toro […]

  • 20 agosto, 2012

Fue una visita a Tongoy, en 1999, la que convenció al texano James Pryor que quería vivir en el norte de Chile. Compró un campo en la zona de Punitaqui, en pleno valle del Limarí y se aventuró en la producción de uva orgánica biodinámica. Ha sido, cuentan, proveedor para la viña Concha y Toro y también para Emiliana. Pero a sus 78 años, el ex dueño del grupo canadiense Moffat Communications y accionista de Intel, Exxon Mobil y Microsoft, decidió vender la Viña Agua Tierra, su más preciado tesoro, para dedicarse a las asesorías.

Se trata de 120 hectáreas en el sector de Ciénago, de las cuales 23  son de syrah, 5 hectáreas de cabernet y 4 de carménère, las que se suman a otras 53 hectáreas aptas para plantar más viñedos y 22 que ya están preparadas para hacerlo. La venta está a cargo de Tattersall.

El viñedo de Agua Tierra produjo en la última vendimia un promedio de producción de 56.000 kilos/hectárea y tienen un stock de 2000 botellas de Vino Orgánico Biodinámico de una mezcla de carménère, cabernet sauvignon y syrah.