Aunque nunca va a quitar la mirada de la actualidad política y social del país, el ex ministro José Antonio Viera Gallo decidió asumir un nuevo cargo en el mundo privado. Hace pocas semanas, se asoció a la oficina de abogados RCZ (Ignacio Rivadeinera, Ciro Colombara, Rodrigo Zegers) en calidad de abogado senior. No es […]

  • 7 noviembre, 2019

Aunque nunca va a quitar la mirada de la actualidad política y social del país, el ex ministro José Antonio Viera Gallo decidió asumir un nuevo cargo en el mundo privado. Hace pocas semanas, se asoció a la oficina de abogados RCZ (Ignacio Rivadeinera, Ciro Colombara, Rodrigo Zegers) en calidad de abogado senior.

No es la primera vez que hace ese tránsito. En el 2006 ya lo había realizado -justo antes de irse como embajador en Argentina durante el gobierno de Michelle Bachelet- como Of Counsel para el área de Derecho Público en el estudio de Ciro Colombara y Juan Pablo Olmedo. “Trabajé con ellos en períodos intermedios. Y ahora me ofrecieron asociarme a este estudio. Me pareció una muy buena oportunidad, así que estoy muy contento”.

Por su larga y nutrida trayectoria -ha cumplido múltiples funciones como parlamentario, ministro y embajador-, su foco son los asuntos públicos. “Es lo que yo siempre he hecho. Informes en derecho, consultorías a empresas en materias que tienen que ver en su relación con la administración o con los poderes del Estado en general. Lo único que yo no hago es lobby”, dice Viera Gallo a Revista Capital.

-Usted conoce bien el mundo de lo público y tiene una mirada de la sociedad. ¿Cómo han cambiado las temáticas en este Chile actual?

-Ha ido creciendo la conciencia de los ciudadanos, de las organizaciones sociales y también en las empresas, en el sentido de que saben que pueden demandar sus derechos frente a la administración. También veo un crecimiento en cómo ellos perciben que puede hacerse presente en las decisiones públicas.

-En el mundo del derecho, ¿ha sido notoria, entonces, la mayor conciencia ciudadana en hacer valer sus derechos?

-Sin duda, especialmente en lo relativo a hacer valer el derecho a los consumidores. Pero también las empresas están tomando mayor conciencia de que su imagen corporativa es indispensable de mantener en buen pie, y eso tiene que ver con alcanzar mayores estándares de transparencia. Eso es lo que se está viendo como preocupación esencial en las grandes compañías.