El viernes 11 de enero, el presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Juan Guaidó, opositor al gobierno de Nicolás Maduro, se declaró presidente interino, pidiendo el apoyo de la ciudadanía, las Fuerzas Armadas y el resto del mundo para convocar a elecciones libres. 48 horas después, un grupo de agentes del Servicio Bolivariano de […]

  • 17 enero, 2019

El viernes 11 de enero, el presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Juan Guaidó, opositor al gobierno de Nicolás Maduro, se declaró presidente interino, pidiendo el apoyo de la ciudadanía, las Fuerzas Armadas y el resto del mundo para convocar a elecciones libres. 48 horas después, un grupo de agentes del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) lo detuvo violentamente.

El mundo entero reaccionó. Inmediatamente se multiplicaron los mensajes de rechazo y apoyo, exigiendo la liberación del político venezolano. El hecho fue calificado como un “secuestro”, que recordaba las prácticas más oscuras de las dictaduras. Su detención no duró más de una hora, pero terminó por enrarecer aún más el clima político del país.

Una vez liberado, Guaidó reiteró su llamado a una nueva movilización contra el gobierno de Maduro, el próximo 23 de enero. Los poderes Legislativo –el único que controla la oposición– y Ejecutivo no se reconocen mutuamente en Venezuela.