Era un fallo que se esperaba desde hace años para marcar un precedente, y ha llegado. Este martes, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea reconoció que los [tweetable]usuarios podrán exigir a Google que retire enlaces que vulneren su privacidad[/tweetable], debido a que los ciudadanos tienen el derecho a ser “olvidados” en Internet. Esta […]

  • 18 mayo, 2014

Google

Era un fallo que se esperaba desde hace años para marcar un precedente, y ha llegado.

Este martes, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea reconoció que los [tweetable]usuarios podrán exigir a Google que retire enlaces que vulneren su privacidad[/tweetable], debido a que los ciudadanos tienen el derecho a ser “olvidados” en Internet.

Esta sentencia marca un precedente en la jurisprudencia comunitaria relativa a Internet, al reconocer los derechos reclamados por un español, Mario Costeja González, quien constató que al introducir su nombre en el buscador, aparecían anuncios sobre una subasta de inmuebles relacionadas con un embargo resuelto diez años antes.

Tras verse expuesta su privacidad en Google, acudió a la compañía con el fin de solicitar que fuese removido su nombre, aunque no tuvo éxito. Por ello, Costeja decidió acudir a la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD), organización que le exigió al buscador que retirase los enlaces.

No obstante, Google interpuso un recurso en la Audiencia Nacional para solicitar la nulidad de la resolución de la AEPD, y fue allí cuando la corte española decidió consultar el caso con el Tribunal de Justicia de la UE antes de tomar una decisión.

De esta manera, el tribunal resolvió que una persona puede pedir que se retiren enlaces a una información porque desea que “se olvide después de un cierto tiempo” y establece que, si se comprueba que ésta incumple los derechos reconocidos en la legislación europea de protección de datos, los vínculos deberán ser eliminados, según un comunicado.

Se espera que en la opción cruce la frontera europea y sea aplicada en todo el mundo.

Revise el artículo completo en New York Times.