El apego a las raíces, los amores imposibles, las expectativas rotas y la búsqueda de vínculos, son algunas de las notas que se asoman en los distintos paisajes y épocas de esta cinta.

  • 18 abril, 2020

Alan Yang es un director y actor estadounidense de origen chino, co-creador de la exitosa serie “Master of None” junto a Aziz Ansari. Ahí se abordaba recurrentemente el tema de la inmigración y el choque cultural que se da en familias de origen extranjero con hijos nacidos y criados en el país de destino. Esa misma tecla toca Yang en Cola de Tigre (2020), alejándose del registro humorístico y basándose en la relación con su propio padre. La película, que es una producción de Netflix, atraviesa varias décadas y nos cuenta la historia de Pin-Jui, un joven taiwanés crecido en los campos de arroz que aspira a vivir en Estados Unidos. Finalmente llega al Nueva York de los años 50s y se da cuenta que el sueño americano requiere de mucho esfuerzo y que adaptarse a un nuevo mundo puede ser hostil. La cinta arranca desde un presente donde Pin ya es un hombre de unos 60 años con muchas dificultades para relacionarse con su hija Angela, por razones tanto generacionales como culturales. El apego a las raíces, los amores imposibles, las expectativas rotas y la búsqueda de vínculos, son algunas de las notas que se asoman en los distintos paisajes y épocas de “Cola de Tigre” (huwei, en su idioma original).