La plataforma Innbio, de la Universidad de Concepción, está trabajando en la creación de un aerosol elaborado con interferón alfa, una molécula propia del sistema inmune que actúa como antiviral. Los expertos a cargo proponen que podría contener al COVID-19 en su etapa inicial de contagio, evitando neumonías e insuficiencias respiratorias. La idea sigue el modelo de países como Corea del Sur, donde el bio-componente ha sido utilizado con éxito para frenar la pandemia.

  • 19 marzo, 2020

El Doctor en ciencias biológicas Jorge Toledo es docente de la Universidad de Concepción, y Director del Departamento de Fisiopatología y subdirector de la plataforma Innbio. Es precisamente ahí, en esa incubadora, donde por estos días se investiga en la creación de un compuesto elaborado en base a interferón alfa líquido, la misma molécula que producimos los humanos como mecanismo de defensa y que podría convertirse en una alternativa para contener el Covid-19.

La novedad, expuesta en una conferencia de prensa, es la forma de administrarla a los pacientes: el lugar de tener que inyectarse en un centro médico, las personas que hayan dado positivo en el test que identifica el coronavirus, y estén haciendo la cuarentena en sus casas, podrán administrarse el antiviral a través de un aerosol. Es algo así como un aerosol –que se utiliza para enfermedades respiratorias- pero en lugar de ser una aplicación de aspiración única, las partículas se mantienen en el aire y se inspiran de forma prolongada durante quince o veinte minutos.

Controversias

Su efecto sería preventivo. En Corea del Sur su uso ha sido exitoso, logrando contener la cantidad de pacientes hospitalizados. Otros países en que se está utilizando son China y España. ¿El impedimento? No hay la suficiente data científica publicada sobre el coronavirus para utilizar esas pruebas internacionales y aplicarlas en Chile.

“En Sevilla, España, se está utilizando exitosamente el interferón alfa para el Covid-19”, comenta el Dr. Toledo. “Pero, al haber poca data, no se puede acreditar de manera contundente”, agrega.

Hasta ahora, en Chile la mayor contención al virus es el aislamiento y distanciamiento social. “No estamos medicando al paciente directamente contra el coronavirus porque no hay ningún fármaco todavía recomendado por el Ministerio de Salud”, explica el experto.

Su argumento principal para la aplicación del interferón es que la molécula es un antiviral de amplio espectro y podrá evitar la progresión de la infección, evitando los síndromes de insuficiencia respiratorios, ya que ayudaría a disminuir la carga viral en el paciente. Así, el contagiado podrá avanzar con los signos clínicos similares a un resfrió agudo, pero podría evitarse su hospitalización, contribuyendo a minimizar colapsos en el sistema de salud.

Si el ISP considerara que está adecuada la forma en que lo producimos, podría estar disponible durante este año” 

Para el uso de este producto es imprescindible la evaluación positiva del Instituto de Salud Pública “Nuestra Planta de Producción tiene que ser acreditada por el Instituto de Salud Pública. Aunque se llegue a crear el producto, si su elaboración no es acreditada positivamente por el ISP no lo certifica, no se puede entregar a la población”, dice Toledo.

Hoy el laboratorio Innbio trabaja en la producción de interferón líquido. Hace años tienen un proceso de producción establecido del componente farmacéutico activo, se hizo la prueba en animales y se podría demostrar su bio-similitud con un interferón producido en el cuerpo humano.

-¿Cuándo podrían comenzar a administrar el medicamento?

-Si el ISP considerara que está adecuada la forma en que lo producimos, podríamos tener lotes disponibles en pocos meses. Nosotros respetamos de forma precisa lo que determine el ISP, siendo la entidad que tiene la responsabilidad de decretar si esto es bueno o no. Ellos lo revisan estrictamente y eso es lo que está pendiente ahora mismo. El proceso está definido técnicamente, la planta tiene la infraestructura para poder ser acreditada en condiciones complejas, como la que estamos ahora mismo. Nosotros no vamos a hacer nada hasta que el ISP revise y decida si está o no apto el interferón para salir a tratamiento.

-¿Se sintieron aludidos con los dichos del ministro Jaime Mañalich, quien dijo que «vamos a escuchar una cantidad de fantasías y de ofertas de negocios, de soluciones, de mascarillas, de nuevo tipo de vacuna, de vapores, vinculados a la posibilidades de andar mejor o de prevenir el coronavirus»?

– Yo no lo veo como un ataque directo por parte del ministro. Considero que hay que tener cuidado, puede aparecer alguien diciéndole a la gente que si hacemos un extracto de baba de caracol vamos a proteger del coronavirus… Hay que ser muy cauteloso. Nosotros hemos continuado investigando lo máximo posible para sacar cuanto antes este producto a la población.

Otros usos

El interferón es un antiviral de alto espectro y se usa desde principio de los años 80. Por ejemplo, para atacar el virus de la hepatitis B y C. Es un producto mucho más caro de producir que una aspirina o un ibuprofeno debido a que esos son fármacos químicos. Cuando es un remedio biológico se debe replicar en un laboratorio un proceso que se produce dentro del cuerpo humano. En el caso del Covid-19, explica Toledo, lo ideal sería administrar el antiviral por la vía respiratoria para evitar que el virus se continúe multiplicando descontroladamente en el tejido pulmonar.

Por el momento, no hay un costo definido para el antiviral. La Universidad le entrega el soporte y la infraestructura, aunque aún les falta equipamiento para hacer el proceso más óptimo. Dependiendo de aprobación del ISP, y de las modificaciones que puedan hacerles al proceso, se podrían calcular los costos de producción en condiciones reales.

La Universidad tuvo una inversión significativa por parte del ministerio de Educación que se utilizó en la planta de producción. Fue de aproximadamente unos $2.600 millones de pesos entregados en 2015 con el desarrollo de un fondo que era para fortalecer la innovación. Con ese proyecto se armó y, con el apoyo de la Universidad de Concepción, se pudo implementar la planta. También hubo financiamiento desde la Corfo, donde han ganado fondos para implementación de infraestructura para hacer el desarrollo del interferón de manera científica.