Marcelo Retamal, el enólogo de la viña De Martino, piensa que a Chile “le falta producir vinos radicales, que no gusten a todo el mundo, que impresionen, que sean únicos, distintos”. Y si alguien tiene dudas sobre lo que dice,éstas quedan despejadas al probar su magníficoEl León Single Vineyard Carignan 2006, del Valle del Maule. […]

  • 22 marzo, 2008

Marcelo Retamal, el enólogo de la viña De Martino, piensa que a Chile “le falta producir vinos radicales, que no gusten a todo el mundo, que impresionen, que sean únicos, distintos”. Y si alguien tiene dudas sobre lo que dice,éstas quedan despejadas al probar su magníficoEl León Single Vineyard Carignan 2006, del Valle del Maule. De nariz intensa y profunda como su color, destacan primero notas a humo y ciruela y luego se abren otras capas, que recuerdan a guinda, hojas secas y especias. Es un tinto de gran personalidad, con  una acidez capaz de levantar a un muerto, acompañada de una textura suave y amable que invita a beber otra copa. Proviene de una zona cálida, de parras de 70 años, que no se riegan y están plantadas en cabeza, técnica que permite que las hojas protejan la uva del exceso de luz. Tiene 16 meses en barrica de segundo uso, de tal modo que los tonos tostados no son preponderantes. Un vino que tiene una vida muy larga por delante, que sorprende por su jovialidad. Como esos caballeros antiguos que son lo mejor de la fiesta. Y que, por cierto, rescata una cepa de alto potencial, que ha sido injustamente relegada a las garrafas, mezclada con la variedad País.