La multitud, una investigación de 9 meses sobre los efectos de las políticas migratorias de Donald Trump, hizo ganadora del Pulitzer en la categoría periodismo de audio a la periodista chilena costarricense Nadia Reiman. Es la primera mujer latinoamericana en obtener este galardón.

  • 19 mayo, 2020

A fines de 2018, Donald Trump anunció -sin miramientos- su política migratoria Quédate en México, que prohibía el ingreso a Estados Unidos en busca de asilo. La determinación obligaba a todos los extranjeros, principalmente mexicanos, a devolverse a su país hasta que un juez estadounidense “los llamara” para evaluar su caso.

La decisión del gobierno norteamericano acaparó las portadas y noticias en todo el mundo. Desaladoras imágenes de familias separadas por una reja exhibidas en la prensa golpeaban la conciencia y alertaba el sentido común de la opinión pública. Menos el de Trump y de su gabinete. Con eso en la mira, la periodista y productora del programa This American Life, Nadia Reiman, propuso a sus editores investigar el tema en terreno.

El resultado, nueve meses después se llamó La Multitud, y la hizo dueña de un premio Pulitzer, principal galardón del periodismo norteamericano que distingue lo mejor del periodismo impreso, digital, así como diferentes tipos de artes en EEUU. Y en la edición de este 2020, que se llevó a cabo el pasado 4 de mayo, se premió por primera vez al periodismo de audio.

Costa Rica, Chile y Brooklyn

Nadia Reiman, tiene 37 años, ojos grandes y lleva el pelo ondulado y chasquilla. Nació en San José de Costa Rica, pero tiene raíces chilenas. “Mi conexión con Chile es a través de mi padre, que es exiliado. Tengo un poco de familia en Chile todavía; primos, tíos y mi tía abuela”, relata la periodista. Desde los 8 años reside en Estados Unidos, primero con sus padres en Ohio y luego en Rochester. Actualmente vive en el barrio de Brooklyn, Nueva York, con su marido e hija.

Hace dos años forma parte de This American Life, programa de radio semanal estadounidense creado en 1995 y con aproximadamente 5 millones de auditores en varias ciudades, que se transmite además a través de podcasts semanales en iTunes y más recientemente a través de Spotiyfy. Durante una hora aborda un tema en específico a través de formatos que varían desde un reportaje en profundidad, entrevistas, ensayos que leen escritores y producciones de ficción.

Reiman se ha dedicado por 15 años al periodismo de audio y a la producción de programas multimedia que dan voz a la diversidad de la experiencia de los ciudadanos estadounidenses. Fue precisamente haciendo minidocumentales para StoryCorps – organización norteamericana sin fines de lucro que registra, preserva y comparte historias de norteamericanos de todos los orígenes y creencias- donde le surgió el interés por cubrir temas relacionados a la migración. Su primera experiencia fue en el programa Independiente, en radio U. de Costa Rica que contribuyó a darle una mirada más social al periodismo que ejercería más adelante.

-¿Qué piensas del ocaso de los medios impresos y la nueva era digital?

-No me parece que haya un fin. Cuando hay buenas historias, eso pesa y tiene el potencial de crecer en cualquier medio. Aquí hablaban mucho de la muerte de la radio con el crecimiento de los podcasts, y la verdad es que el periodismo en radio y en audio en general sólo ha crecido. Al final luchar contra la era digital es como pedirle a un cubo de hielo al sol que no se derrita. Hay cosas excelentes de la era digital -como poder compartir buen contenido rápidamente- pero también es darle una inyección de creatividad a los medios también. Para las historias en audio, lo que veo a mi alrededor es más creatividad, más riesgos, más proyectos.

Celebración por Zoom

“Estaba en casa de mi mamá y mi padrastro haciendo cuarentena y alejándonos del virus cuando me avisaron que la ceremonia de los resultados de los Pulitzer sería a las 5 de la tarde en vivo y vía streaming”, relata Reiman. Rápidamente el equipo de This American Life se reunió a través de Zoom. “¡Fue muy emocionante! No lo podíamos creer”, confiesa la periodista quien relata que tras el fin de la ceremonia abrió una botella de vino y celebraron en familia. Antes de cortar, el grupo acordó celebrar a lo grande cuando pase la crisis producto del Covid-19.

“Se siente como un logro que yo nunca me hubiera imaginado, es como algo que uno dice: Dios mío ahora tengo un premio de reconocimiento internacional. Es rarísimo, es muy bonito, pero raro”, comenta.

Nadia siempre quiso trabajar en This American Life. Le gustaba la forma de hacer periodismo en que contaban historias de manera casual, sin estructuras predeterminadas y extremadamente humanas y profundas. “Editamos todo de una forma tan cuidadosa que me siento tranquila cuando sacamos algo al aire porque estoy segura de lo que estoy publicando es verdad”, dice Reiman.

La Multitud

Durante la producción del reportaje, Nadia Reiman junto a un equipo de 15 personas, pasó dos días en Matamoros -ciudad fronteriza entre México y EEUU-, hablando con personas que en el reportaje prefirieron mantener el anonimato. La investigación relata las miserias que vivieron las personas que separados por una reja, permanecieron por semanas en la frontera esperando que se les diera asilo. Cuenta con detalles la cruda realidad de los campamentos ilegales y lo difícil que era para los agentes de migración aplicar las medidas que el Presidente les había ordenado.

Tras un mes en edición, La Multitud salió al aire el 15 de noviembre del 2019.

– ¿Fue muy difícil el reporteo en esas condiciones?

-Sí, en el sentido de que nadie que trabaja dentro del sistema tiende a hablarle a la prensa. Pero la reportera con la que lo hice, Molly O’Toole, trabajó muy duro para asegurar sus contactos en el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS). Gracias a ello pudimos hablar con oficiales cuyo trabajo era entrevistar a las personas que pedían asilo, quienes nos hablaron de manera honesta y directa. Eso fue muy emocionante. Lo complicado, claramente, fue tener la postura del gobierno. Nunca nos otorgaron una entrevista.

Reiman agrega que “el reportaje nos demostró que era una situación muy complicada, que hay gente que ni si quiera está de acuerdo con el trabajo que está haciendo y que no sabe cómo dejar de hacerlo, porque la parte de la migración que se encarga de atender a la gente que pide asilo es la más humana del sistema de migración y les estaban pidiendo que hicieran un trabajo que iba en contra de sus principios”.

– ¿Tu interés por la temática de la migración tuvo alguna relación con tu experiencia personal como inmigrante?

-Como yo soy migrante me ha tocado ver cómo funciona o no el sistema a veces de una manera personal pero siempre me interesó documentar cómo se vivía este sistema en la práctica. Y me motivó despertar interés a la gente porque cada vez que hablamos de migración se siente como una medicina: todo mundo sabe que el sistema no sirve y se aburren de sólo pensarlo. Poder contarlo de una manera interesante fue un reto muy tentador.

Aun no tienen claro cuando va a ser la entrega oficial del galardón. Mientras, la periodista espera poder celebrar el reconocimiento en Costa Rica junto a su abuela chilena, algo que el Covid-19, por el momento no se lo permite.