Tal como se han ido moviendo las piezas en torno a la próxima entrega del Oscar, parece que los hermanos Joel e Ethan Coen y su policial No country for old men –alabado por su brillantez, criticado por su conservadurismo– tendrán algo que decir en la premiación de fi nes de febrero por encima de los retornos de P.T. Anderson (There will be blood) y Tim Burton (Sweeney Todd), y también sobre aquella celebrada adaptación de Ian McEwan (Expiación) y el fi lme rompecabezas sobre Bob Dylan (I’m not there).

  • 4 abril, 2008

Tal como se han ido moviendo las piezas en torno a la próxima entrega del Oscar, parece que los hermanos Joel e Ethan Coen y su policial No country for old men –alabado por su brillantez, criticado por su conservadurismo– tendrán algo que decir en la premiación de fi nes de febrero por encima de los retornos de P.T. Anderson (There will be blood) y Tim Burton (Sweeney Todd), y también sobre aquella celebrada adaptación de Ian McEwan (Expiación) y el fi lme rompecabezas sobre Bob Dylan (I’m not there). Tal vez es cuestión de madurez o de expandir el negocio: desde que superaron la cincuentena su área de interés se ha vuelto progresivamente comercial y menos personal (de hecho, ya tienen lista Burnt after reading, un policial con Brad Pitt), como si estuvieran recorriendo a la inversa la carretera transitada por su contemporáneo David Lynch.