¿Qué puede hacer una empresa como Adobe cuando Steve Jobs le desea publicamente la muerte a uno de sus programas estrellas? Nada menos que adaptarse para no sucumbir. Por Federico Willoughby Olivos.

 

 

  • 26 agosto, 2011

¿Qué puede hacer una empresa como Adobe cuando Steve Jobs le desea publicamente la muerte a uno de sus programas estrellas? Nada menos que adaptarse para no sucumbir. Por Federico Willoughby Olivos.

En abril del año pasado, Steve Jobs sorprendió al mundo con una carta abierta en la que reconocía que tanto Apple como Adobe habían crecido de la mano: durante muchos años, en efecto, la compañía de la manzana tuvo un 20% de Adobe, mientras que la suite Adobe Creative (que incluye Photoshop, InDesign, Illustrator) es una de las más populares entre los usuarios de Mac. Pero, pese a esa alianza, Jobs no pensaba dejar que sus productos portátiles (iPad, iPhone) pudieran cargar páginas y aplicaciones diseñadas en Flash.

La situación, según varios analistas, tenía que ver con que Apple quería proteger el mercado de las aplicaciones y evitar inundarse con productos diseñados por Flash, un formato que no controla. En la carta, Jobs se defendía diciendo que no iba a dejar que un código no abierto (Flash es una licencia que se paga a Adobe) se impusiera en un ecosistema como Internet, donde hay suficientes programas libres como para no estar dependiendo de una empresa en particular. Además señaló que el programa era poco práctico para los móviles porque consumía mucha batería y que, además, el estándar para los años que vienen tenía que ser el HTML 5. Por todas esas razones el tiempo de Flash “se había acabado”. Pues bien, la gente de Adobe no se tomó muy bien los comentarios de Jobs, aunque siguió trabajando. Actualmente, Flash no sólo goza de una excelente salud sino que acaba de lanzar dos betas que pondrán en entredicho al CEO de Apple. La primera aplicación es Edge, un programa que hace lo mismo que Flash pero en HTML5, cosa que le permite sortear el veto tecnológico de Jobs. La segunda es Mu, una aplicación hecha para convertir el desarrollo de páginas web en algo tan fácil como imprimir un documento. Si bien todavía falta tiempo para el lanzamiento de las versiones definitivas, lo que se ve hasta ahora es bastante bueno (ambos programas están disponibles en adobe.com). Lo importante es entender que si bien Edge parece ser una delicia, no significa el fin de Flash, sino una manera de ofrecer un mejor producto en un mercado floreciente. Y, por qué no: una forma de llevarle la contra al todopoderoso Steve Jobs.

 


Startup
Twitter sale de compras

Twitter sale de compras La famosa red de los 140 caracteres hizo noticia la semana pasada por la adquisición de Bagcheck, un startup que fue lanzado hace tan sólo 7 meses. El sitio está diseñado para que los adictos a la tecnología muestren y discutan los grupos de gadgets o aplicaciones que más usan. Por ahora Twitter anunció que no piensa cambiar el servicio, y tampoco queda claro todavía de qué utilidad le será la adquisición. Como siempre, todo apunta a buscar maneras de maximizar el negocio. Y para el recuento, la adquisición de Bagcheck se suma a las de AdGrok, Tweetdeck y BackType.


Links

www.pzizz.com: desde que Arianna Huffington decidió que su cruzada número uno sería tratar de que la gente durmiera más, el tema se ha tornado particularmente serio. Este sitio promete, con sonidos científicamente probados, que las personas logren dormir antes y más. Si bien es un servicio pagado, tiene un par de demos para evaluar sus resultados. www.smartgardener.com: algo así como el Amazon de los huertos. Permite, considerando el clima en que uno vive, comprar las semillas y plantas necesarias para tener un jardín sano. Recién lanzado, ha sido una de las más gratas sorpresas del retail online. www.hardlywork.in: ideal para los que tiene problemas con revisar Facebook en el trabajo. Da la posibilidad de conectarse a la red social y aparentar, al mismo tiempo, que se está trabajando en una hoja de cálculo.

Futuro

Nada como los 80. El diseñador Jung Hong Lee se luce con este elegante homenaje a los cassettes. Lo que vemos en las foto es un reproductor MP3 que recuerda las viejas cintas de audio. Además trae una suerte de cassette en el cual se puede grabar música digital.