Abogado constitucionalista y experto en derecho estadounidense.

  • 11 octubre, 2018

-¿Le sorprendió que el Senado de EE.UU. confirmara al juez Brett Kavanaugh, cercano al Partido Republicano y acusado de abuso sexual, para integrar la Corte Suprema?

-Vi las audiencias y encontré mucho más creíble el testimonio de ella (Christine Blasey Ford), la denunciante. Él, al defenderse, me pareció complicado, agresivo. Pese a ello, y de la campaña por no nominarlo, lo dejaron dentro de la Corte Suprema. Esto me demuestra que Estados Unidos está súper convencido de que la forma con la que Trump opera, es echarle para delante y con voz fuerte, sin arrugarse, sin pedir perdón. Su estilo al final igual le paga. Pese a decir las brutalidades que le conocemos, alcanza el objetivo: lo consiguió con Corea del Norte, lo logra ahora, lo seguirá consiguiendo.

-¿Qué opina del hecho de que sea catalogado como ultra conservador?

-Cuando en EE.UU. se dice que un magistrado es muy liberal, no lo hace sobre la base de tincadas. Se le hace un seguimiento muy preciso a cómo los jueces votan. Tienen verdaderos rankings con gran objetividad. Y probablemente no se ha nominado a un juez tan conservador como este desde la época de Nixon, quien intentó dos nombramientos a principios de los 70. No es Bolsonaro, no es un tipo de posiciones nazi tampoco, pero es muy conservador. Esto habla de la audacia de Trump y el control que está teniendo en el Senado. Jugó y lo logró. Es una apuesta muy fuerte, es muy joven, tiene 53, años y puede estar otros 25 años en la Corte. 

-¿Qué hay detrás de este nombramiento?

-El primer nombramiento de Trump para la Corte Suprema fue Neil Gorsuch, mucho menos radical que esta nominación, pese a que ahí recién partía su mandato. Esto es porque cuando está más débil, se la juega por nombramientos fuertes. La apuesta de Trump es que “sé que voy a enfurecer a mujeres feministas y personas de ideas liberales, pero voy a movilizar a otros conservadores”. No es un puro acto de principios. Su apuesta es calculada para retener a esa derecha moral, los de Christian Right, que siempre lo han mirado como funcional. Él está tratando de controlar el Partido Republicano, logró alinearlos a todos en una apuesta que era difícil.