El próximo 24 de febrero se realizará la 91º edición de la entrega de los Premios Oscar. Si todavía no ha visto las películas de la temporada, aquí va una guía de las imprescindibles.

  • 14 febrero, 2019

ROMA

Con Yalitza Aparicio y Marina de Tavira

Dirección de Alfonso Cuarón

135 min.

Si el Oscar operase con fría lógica, sería casi imposible negarle los premios de Mejor Película y Mejor Director al ambicioso álbum de recuerdos de infancia orquestado por el mexicano Alfonso Cuarón. Lo tiene todo: gran concepto, magnífica ejecución, extraordinaria fotografía, perspectiva de género e inolvidable actuación de Yalitza Aparicio como la joven mixteca que cuidó al director y a sus hermanos en un momento de profunda crisis familiar, a principios de los años 70. Pero la Academia es un ente veleidoso, así que nunca se sabe…

 

GREEN BOOK

Con Mahershala Ali y Viggo Mortensen.

Dirección de Peter Farrelly

130 min.

Hace casi treinta años, el Oscar fue entregado a Driving Miss Daisy, el relato de amistad entre una estirada viejecita de Georgia y su fiel conductor negro. Pues bien, Green Book es una historia similar pero con la premisa invertida: esta vez es un sofisticado músico negro llevado en una gira a los estados del sur por un desaliñado y patotero conductor blanco. ¿Resultado? Al filme lo han acusado de todo: desde manipulación hasta racismo encubierto, y sin querer se convirtió en el enemigo público de la actual temporada de premios. Mala cosa, porque vista sin tanto prejuicio, Green Book se deja ver como lo que es, una comedia agradable y gustadora, pero algo anticuada.    

LA FAVORITA

Con Emma Stone y Rachel Weisz

Dirección de Yorgos Lanthimos

120 min.

Aunque los únicos premios que La favorita está disputando en serio son los de vestuario y Mejor Actriz (Olivia Colman), su director Yorgos Lanthimos tiene derecho a declararse por anticipado como uno de los triunfadores de la temporada, ya que vía su negrísima comedia acerca de dos cortesanas que se disputan el favor de la última monarca de la disnastía Estuardo, lo catapultó del circuito de cine independiente directo hacia las grandes ligas. Lanthimos no se llevará una estatuilla para la casa, pero en el camino obtuvo algo más importante: poder.

EL VICEPRESIDENTE

Con Christian Bale y Amy Adams

Dirección de Adam McKay

132 min.

Hay pocas cosas que la Academia celebre más que la transformación física de un actor, y eso es lo que Christian Bale precisamente hace al meterse en la piel de vilipendiado Dick Cheney, en El vicepresidente. Para encarnar al hombre que prácticamente cogobernó junto a George W. Bush durante los días posteriores al 9/11, la invasión de Afganistán e Irak y la crisis subprime, el tipo se afeitó la cabeza, cambió sus patrones de habla y engordó hasta el límite. Se convirtió en otra persona, y si eso no merece un Oscar, diablos, mejor que se cambie de negocio.

 

GUERRA FRÍA

Con Joanna Kulig y Tomasz Kot

Dirección de Pawel Pawlikowski

85 min.

En un año en que Roma postula tanto a Mejor Película como a Mejor Película Extranjera, la única cinta que podría disputarle esa última categoría es el filme que el polaco Pawel Pawlikowski dedicó a sus propios padres y a la sufrida generación que vivió en los años más duros de la posguerra. Filmada en contrastado blanco y negro, la historia del amor maldito entre un compositor y una joven cantante –transidos entre servir al mandato del Estado o dejarse llevar por su pasión– posee el romanticismo de una época pretérita, pero observada con un salvaje pragmatismo, insólito en estos días donde el cine se usa para escapar y rara vez para confrontar.

FIRST REFORMED

Con Ethan Hawke y Amanda Seyfried

Dirección de Paul Schrader

113 min.

Parece mentira, pero aunque Paul Schrader tiene una de las grandes carreras del cine contemporáneo –es autor de los guiones de Taxi Driver, Toro Salvaje y La última tentación de Cristo–, nunca había estado nominado a un Oscar. Insólito. Por lo mismo es que su candidatura a Mejor Guion Original por First Reformed ya se da por ganada. No haría sentido negarle ese premio, sobre todo considerando que su parábola en torno a un alcoholizado sacerdote (Ethan Hawke), sumido hasta el tuétano en una crisis de fe, es mejor que el 90% de los filmes nominados este año, en todas las categorías. A Chile solo ha llegado en blu ray y vía Amazon Prime, pero aún así vale la pena rastrearla. Esencial.