Las cosas no han estado fáciles para los productores de celulosa en el último tiempo. El valor de este commodity comenzó a bajar abruptamente el año pasado –a niveles en torno a los 500 dólares la tonelada, casi la mitad del precio de 2007…–, y la cosa no ha sido muy distinta este año, en […]

  • 12 mayo, 2009

Las cosas no han estado fáciles para los productores de celulosa en el último tiempo. El valor de este commodity comenzó a bajar abruptamente el año pasado –a niveles en torno a los 500 dólares la tonelada, casi la mitad del precio de 2007…–, y la cosa no ha sido muy distinta este año, en que ese valor se ha mantenido constante. Por eso, los expertos creen que la composición del mercado forestal del mundo tenderá a cambiar en el corto plazo, ante la imposibilidad de muchas empresas de continuar produciendo. Sobre todo, teniendo a la vista que sus costos no se han reducido. Eso, al menos, comentan al interior de las dos principales compañías chilenas dedicadas a este rubro: Arauco y CMPC.

Frente a este deterioro, Chile mantiene ventajas, por tratarse de uno de los pocos países en el mundo en que los costos del negocio forestal son menores que en otros lugares, en especial del hemisferio norte, por el menor tiempo que tardan los árboles en alcanzar la madurez .Por eso mismo es que las firmas chilenas han tratado de mantener sus niveles de producción –y apuntalar al resto de los productos que fabrican–, a la espera de lo que ocurra en el mediano plazo entre sus competidores, los que ya han anunciado cierres y paralizaciones.

Lo que ya se está comenzando a palpar es el interés de varias compañías por desprenderse de algunos activos para sobrevivir. Como la española Ence, que está por estos días vendiendo una planta papelera que no acaba de construir en Uruguay, y que le implicaría ingresos por entre 300 y 400 millones de dólares. Se sabe de varias empresas que están en conversaciones con la firma y no se descarta incluso la participación de algunas chilenas. Tanto Arauco como CMPC manejan inversiones en distintas áreas forestales en Latinoamérica, e incluso esta última adquirió recientemente una empresa fabricante de productos tissue en Brasil, así que recursos no faltan.