Ni siquiera una langosta quedó en el archipiélago Juan Fernández entre Pascua y Año Nuevo. La venta fue total. Y así lo pudieron comprobar el ministro de Economía, Pablo Longueira, la subsecretaria de Turismo, Jacqueline Plass, y otras autoridades que el pasado 19 de diciembre presidieron allá la ceremonia de entrega del sello oficial que califica al crustáceo como único en el mundo; o sea, a la altura de otros ilustres como el champaña, el roquefort o el cognac.

  • 29 diciembre, 2011

Ni siquiera una langosta quedó en el archipiélago Juan Fernández entre Pascua y Año Nuevo. La venta fue total. Y así lo pudieron comprobar el ministro de Economía, Pablo Longueira, la subsecretaria de Turismo, Jacqueline Plass, y otras autoridades que el pasado 19 de diciembre presidieron allá la ceremonia de entrega del sello oficial que califica al crustáceo como único en el mundo; o sea, a la altura de otros ilustres como el champaña, el roquefort o el cognac.
La comitiva sólo pudo mirar las langostas, e incluso pescarlas; pero de comprar, nada. Todas las langostas del archipiélago fueron vendidas al continente. Bien por los isleños, una pena por los visitantes.
El plan de Economía es inscribir otros 50 nuevos productos que sólo existen en Chile, tales como los  chalecos de la Ligua, dulces y chicha de Curacaví, sandías de Paine y las aceitunas de Azapa, entre otros. La idea es incentivar vía estas denominaciones de origen su comercialización y potenciar así también el turismo.