Esta semana, el director ejecutivo de Apple, Tim Cook, viajó a Beijing para abordar una serie de asuntos que podrían obstaculizar la comercialización de sus productos en China, el mercado más grande de smartphones del mundo. Los dos últimos dolores de cabeza de Apple tienen que ver con “publicidad negativa”, dice Forbes. La semana pasada […]

  • 31 julio, 2013

Tim Cook. Fuente Flickr

Esta semana, el director ejecutivo de Apple, Tim Cook, viajó a Beijing para abordar una serie de asuntos que podrían obstaculizar la comercialización de sus productos en China, el mercado más grande de smartphones del mundo.

Los dos últimos dolores de cabeza de Apple tienen que ver con “publicidad negativa”, dice Forbes. La semana pasada un editorial de un influyente medio de comunicación chino criticó a la empresa estadounidense, mientras que esta semana se dio a conocer un informe que acusa a la firma de prácticas laborales abusivas.

Estos episodios se suman a una situación similar ocurrida a principios de año, cuando la prensa local reclamó que Apple  discriminaba a los usuarios chinos, ya que la política de garantía establecía diferencias entre ese y otros países.  Esto llevó a que Cook emitiera una disculpa pública con dichos consumidores.

A pesar de que estos temas estarán presentes en la agenda del CEO en Beijing, lo más probable es que el asunto principal se reduzca a una materia: la repentina caída de las ventas de los dispositivos de Apple en China, su segundo mayor mercado después de Estados Unidos.

Una de las prioridades de Cook sería asegurar que el próximo iPhone llegue a ese país de una forma más atractiva y eficiente. En los casos anteriores, el smartphone ha arribado al mercado dos o tres meses después de su lanzamiento, cuando todo el entusiasmo y la expectativa generada ya ha sido diluida.

El retraso se debe principalmente a la burocracia. Por eso, el director ejecutivo estaría buscando con las empresas de telecomunicaciones locales alternativas para lograr que el nuevo iPhone se estrene en el mercado más rápidamente.

Revise el artículo completo en Forbes.