La llamada midseason es vital para la televisión norteamericana y adelanta lo que veremos en el cable durante el año. En enero las cadenas presentan un crisol de nuevas series que compiten por sobrevivir. Aquí, las más destacadas. Por Federico Willoughby Olivos

  • 25 enero, 2011

 

La llamada midseason es vital para la televisión norteamericana y adelanta lo que veremos en el cable durante el año. En enero las cadenas presentan un crisol de nuevas series que compiten por sobrevivir. Aquí, las más destacadas. Por Federico Willoughby Olivos

 

The cape. Es la gran apuesta de la midseason americana, aunque no está claro si será capaz de pasar la cada vez más difícil barrera de los primeros 5 capítulos. La trama es simple, algo obvia y nada del otro mundo (y por eso, las dudas). Un buen policía, padre de familia y esposo ejemplar es culpado de un crimen que no cometió y perseguido por las autoridades. El tipo finge su muerte y se encuentra con un circo de criminales de buen corazón que le enseñan a ocupar una capa como herramienta. Convencido de que tiene que recuperar su vida, simula ser un personaje de cómics para demostrar que es inocente. ¿La vuelta de tuerca? Ninguna. Sólo los efectos especiales, que ya se los quisiera cualquier película chilena.
Bob´s Burger. Fox se la juega con una serie animada para adultos que se perfila como una de las sorpresas de los estrenos de enero. La trama gira en torno a un clan disfuncional -como corresponde en una comedia-, que vive del negocio de las hamburguesas: el padre está literalmente enamorado de la carne, el hijo se cree un emparedado, mientras la hija es la única con perspectiva para entender que su familia es muy especial. Difícil que sea la nueva Los Simpson, pero al menos no tiene que ver con superhéroes de carne y hueso.
Body of proof. ¿Alguien recuerda esa excelente serie policial llamada Quincy? Protagonizada por Jack Klugman, quien interpretaba a un dúctil doctor experto en autopsias que descubría que las explicaciones de las muertes poco y nada tenían que ver con lo que realmente había sucedido. Y siempre terminaba, era que no, resolviendo el crimen por su cuenta. Bueno, el asunto es que esta serie es básicamente lo mismo, pero con una protagonista femenina y efectos especiales dignos de CSI . Habrá que ver cómo le va.
The Chicago code. Una que puede funcionar y llegar a una eventual segunda temporada. Situada en la ciudad de los vientos (donde en este momento se está filmando la tercera entrega de Batman) trabaja a dos niveles, uno policial y otro político. Creada por Shawn Ryan, el cerebro detrás de The shield, sigue a la superintendenta de la policía en su cruzada por terminar con el crimen de la ciudad y, de paso, con la corrupción del alcalde. En una temporada de estrenos más bien orientados a la familia, los policiales de buen nivel parecen ser la excepción.
Happy endings. Esto podría ser algo así como Friends, 10 años después y de hecho ABC ha estado sutilmente vendiéndola como una suerte de segunda parte de la sitcom. La trama muestra a un grupo de matrimonios amigos que se enfrenta a la separación de una de las parejas más sólidas. Sí, parece una teleserie nocturna de TVN , pero detrás de ella están los productores de Community, lo que garantiza cierta calidad en el producto.
Harry´s law. El padre de las más importantes series sobre abogados, David E. Kelley, vuelve a la carga con esta producción protagonizada nada menos que por Kathy Bates. ¿La premisa? Bates decide dejar la oficina de patentes (donde es abogada) y armar un bufete en un edificio infecto con dos jóvenes profesionales. En el fondo, el argumento da un poco lo mismo, porque lo que importa es la presencia de Kelley, quien sabe hacer las mejores series de juicios y expertos litigantes.
Friends with benefits. Otra serie que busca ser “la nueva Friends”. La apuesta de NBC trata de un grupo de veinteañeros solteros que lo pasan bien juntos, se reúnen para conversar y reírse de nada…. O sea, más copia imposible.