La dimisión se realizó a través de una carta en la que asegura no tener el respaldo del Ministerio de Justicia. Tonda -quien ocupaba el cargo desde marzo de 2018- presentó su renuncia luego de que la autoridad dejara sin efecto el acuerdo entre la Agencia Nacional de Inteligencia y el Servicio Nacional de Menores para facilitar información. Esta es la última entrevista que dio en el cargo.

  • 17 abril, 2020

El lunes 15 de marzo se activó el protocolo. El viernes 3 de abril una funcionara de un centro Cread del Sename, de la comuna de Chiguayante, en la Región del Biobío, dio positivo por mCovid-19. Se trata de la primera persona infectada con el virus de todos los establecimientos dependientes del Servicio Nacional de Menores. En algunos centros, el temor al contagio y la desesperación ante el encierro gatillaron el intento de salidas no autorizadas de internos.
Días después se detectaron tres casos más: dos auxiliares del mismo establecimiento en Concepción y una niña en Ñuble.
Susana Tonda (65), directora nacional del Sename, tiene claro que esto es solo el comienzo. De inmediato puso en marcha el plan de urgencia para evitar la propagación, considerando que los insumos de protección con los que cuentan son escasos. “Hemos tenido que restringir visitas y eso los pone nerviosos”, reconoce.

Nueva rutina y talleres

Desde el noveno piso de su oficina en Huérfanos con Miraflores, Susana Tonda comenta que el edificio de las dependencias del Sename está casi vacío. De los cuatrocientos funcionarios que habitualmente circulan por las instalaciones, solo están asistiendo ochenta. El resto, en cuarentena y teletrabajando.
La directora de la organización también se adaptó a ese sistema y modificó su rutina habitual: de pasar prácticamente todo el día en terreno, hoy está más tiempo en su casa. No ha visto a ninguno de sus cuatro hijos y solo alcanzó a estar un día con el menor de sus nietos, que acaba de nacer. Y su marido, el traumatólogo Fernando Novoa, ha seguido recibiendo pacientes para evitar que acudan a los servicios de emergencia.
“En las mañanas vengo un rato a la oficina, solo a ver cosas urgentes, papeleos, firmas, etc. Y las reuniones las hacemos aquí (apuntando a una amplia mesa de reuniones), manteniendo la distancia de un metro y medio entre cada uno para evitar contagios”, comenta la ingeniera comercial. Luego, vuela a su casa en La Reina Alta. Desde allí, todas las reuniones con el comité de emergencia del Sename, con el Ministerio de Justicia o de Desarrollo Social, las hace en modo teleconferencia.
De esta misma manera conversó con Capital. A distancia explicó las acciones y medidas que el servicio está tomando para proteger a los hogares del Covid-19 (ya hay cuatro infectados), y también, detalla los avances de la reestructuración del organismo que, hasta antes del estallido social, era la prioridad número uno del gobierno del presidente Sebastián Piñera.

Las fugas

Desde el domingo 15 de marzo, las 200 residencias y centros de la red del Servicio Nacional de Menores –tanto de administración directa como de Organismos Colaboradores Acreditados– están en cuarentena. Ante esto, la institución reforzó las rutinas diarias para que los más de 6.000 niños, niñas y adolescentes aprovechen el tiempo libre, eviten el sedentarismo y, dice Tonda, “se haga más ameno el aislamiento preventivo”.
Por ejemplo, en la residencia familiar de San Miguel están haciendo talleres de jardinería y en Concepción, uno de repostería, para motivar un emprendimiento entre los jóvenes y desarrollar otras habilidades que puedan convertirse en un aporte para su desarrollo.
En las residencias familiares, centros de reparación especializada de administración directa (Cread) y centros de justicia juvenil, se han implementado jornadas de estudio con la colaboración de monitores y equipos psicosociales. Las actividades educativas se realizan en la jornada de la mañana, utilizando las salas de estudio y espacios comunes, y en las tardes implementaron actividades recreativas y culturales.
La mayoría de los niños y jóvenes tienen a su disposición computadores y material de estudio enviado por los establecimientos educacionales a los cuales asisten, lo que es reforzado por los educadores y monitores a través de guías, libros e internet.
La vacunación contra la influenza fue primordial y los controles sanitarios y la desinfección de los espacios se realizaron bajo estrictas normas de higiene. “En este minuto solo tenemos el casos de tres funcionarios y una niña contagiados –que fueron debidamente aislados– en Chiguayante, en la Región del Biobío, y otro en la ciudad de Bulnes, en Ñuble. “Pero probablemente tendremos más casos de niños chicos, los que va a ser muy difícil aislar. Imagínate tú en una casa, mantener a niños encerrados”, confiesa la directora. Donde han tenido especial cuidado es en aquellos recintos que atienden niños y adolescentes con enfermedades de base. Por el momento, en caso de que un niño se contagie, todas las residencias tienen habilitadas una pieza o espacio especial dentro de la residencia para el aislamiento del menor o, en caso de no contar con uno, se coordina el traslado a algún centro asistencial.
Pese a que dice que por ahora todo está en orden, tiene conciencia de que la amenaza de la rebeldía siempre ronda. Los adolescentes que se encuentran en internación provisoria, es decir, los que esperan que se resuelva su situación judicial, dice la directora del Sename, intentan incumplir las normas y fugarse de sus centros. “En el caso de los menores que están en el sistema semi cerrado, es decir, aquellos que pasan la noche en una de nuestras instalaciones y tienen jornada normal durante el día, la mayoría de los tribunales han optado por mutar la pena de pensión nocturna para que puedan dormir en su domicilio, lo cual ha sido bastante bueno para evitar los contagios”.
-¿Cómo han manejado la problemática de las fugas, que además podrían aumentar la tasa de contagios?
-Es complejo. Hemos tenido que restringir visitas, y eso los pone nerviosos. Estos chicos no están privados de libertad y quieren salir, pero ahora no hay autorización de salida en las residencias y hay algunos adolescentes que se resisten a ello. Algunos buscan la manera de hacerlo, saltando los muros, por ejemplo, y de inmediato activamos los protocolos de búsqueda, que se hace con Carabineros y tribunales. Avisamos a las familias, y algunos los buscamos en casas de amigos donde creemos que podrían estar.
-Han fortalecido el vínculo con su entorno cercano para hacer una rápida trazabilidad de los que se fugan o pierden…
-Claro, a nosotros nos ayuda mucho tener contacto con la familia, pero sobre todo tenemos que fortalecer las rutinas y el ambiente agradable dentro de las residencias, para que no se angustien y se quieran escapar. La gran tarea que tenemos hoy día es apoyar a los niños que no van al colegio y mantenerlos entretenidos.

Hacerle frente al Covid-19

Luego de establecida la cuarentena en todos los centros de protección del Sename del país, solo se permitió el ingreso de las personas estrictamente necesarias, adoptando todas las medidas de prevención y control sanitario, como toma de temperatura y consulta del estado de salud tanto a familiares, funcionarios y otras personas que deben entrar a las residencias, por ejemplo, miembros del Poder Judicial.
-¿Cómo controlan el desorden anímico que estos casos pueden generar?
-Como las visitas están restringidas y las salidas son solo en caso de urgencia, se ha incorporado la modalidad de visitas online, con el fin de generar el encuentro de los niños y jóvenes con sus familiares a través de videollamadas, en caso de ser posible. Solo si un niño presenta un desajuste emocional, permitimos el ingreso de algún familiar significativo. Esto, porque el ingreso de familiares también es fuente de contagio. En este sentido, el desafío está en que todas las residencias de la red puedan contar con esta tecnología disponible.
-¿Existen modelos internacionales exitosos? ¿Ha podido revisar alguna institución que esté aplicando buenas prácticas?
-Siendo tremendamente franca, no lo he leído. Pero sí sé que la mayor parte de la literatura que hay en este minuto sobre el tema es acerca de los hogares de adulto mayor, que es donde más se ha centrado la atención, porque son población de riesgo. Y vemos que se están tomando medidas parecidas acá. En todo caso, pese a que las complicaciones de los adultos son mucho mayores, nosotros no estamos exentos de un caso grave en contagios.
-Pero ¿tienen algún país específico como referente?
-Estamos teniendo mucho contacto con lo que está haciendo Uruguay porque nuestros sistemas se asemejan. Nosotros contamos con un gran apoyo de Unicef, que recoge las prácticas de diferentes países.
En materia de inyección de recursos, el servicio ha destinado fondos adicionales por más de $1.200 millones de pesos para residencias de organismos colaboradores, para ser utilizados en compras especiales de insumos de bioseguridad (mascarillas, guantes, pecheras, alcohol gel, etc.) y asegurar la dotación de funcionarios que sean necesarios para enfrentar estos meses, incluyendo, por ejemplo, y en caso de que sea necesario, el traslado para ellos.
-¿Hay capitales privados ayudando en estas medidas de emergencia?
-Estamos trabajando en esa línea para lograr donaciones. El Ministerio de Desarrollo Social, por su parte, está abocado en un proyecto grande que se llama “Me sumo a la causa”, donde existen distintas iniciativas. Una de ellas es apoyar a las más de 180 residencias de organismos colaboradores del Sename con elementos de protección personal.
Susana Tonda tiene claro que los contagios irán en aumento y que, aunque los niños no son una población de riesgo, son grandes portadores del virus. Con el fin de mantener los turnos necesarios para el funcionamiento de las residencias y la continuidad operacional, terminada esta conversación se reunirá de manera virtual con el equipo de emergencia, que reúne a los directores regionales y a su gabinete, para analizar la evaluación y contratación de al menos 200 nuevos funcionarios que reemplazarán a los que se contagien.
-¿Cómo lo están haciendo con la alimentación?
-Hemos reforzado las líneas de abastecimiento para que todas las residencias y centros de justicia juvenil de Sename de administración directa, cuenten con las provisiones necesarias, y sabemos que en esta misma línea y con el mismo esfuerzo, están trabajando los organismos colaboradores.
-Se publicó una carta en El Mercurio de Pablo Egenau, director social del Hogar de Cristo, donde se queja de que han tenido problemas de abastecimiento de productos de limpieza y mascarillas. ¿Han tenido ustedes problemas de insumo similares?
-Hay una escasez mundial de los insumos de protección personal como mascarillas, batas y alcohol gel. Tenemos provisiones, pero debemos usarlas con justo cuidado, y estamos trabajando fuertemente con los otros ministerios, especialmente con el de Salud. Lo que no hemos tenido es escasez de jabón. Ese es nuestro principal insumo para hacerle frente al coronavirus.

No + Sename

Ni el estallido social de los últimos meses de 2019 ni la pandemia producto del coronavirus han detenido el trabajo de la ex directora del Hogar de Cristo, ex vicepresidenta de Organización y Procesos de Lan y ex gerenta general de Bancard. Continúa avanzando en el proceso de cambio hacia una nueva institucionalidad que termina con el Sename y lo reemplaza por dos nuevos servicios públicos: el Servicio de Protección de la Niñez y Adolescencia y el Servicio de Reinserción Juvenil. Ambos proyectos de ley se encuentran con suma urgencia en su tramitación, y se espera que sigan avanzando para contar con la institucionalidad que se requiere en materia de infancia y adolescencia más vulnerada.
-Antes del estallido social, las noticias del Sename ocupaban los primeros sitios de atención en la discusión pública. ¿Se ha podido seguir trabajando de la misma manera?
-Sí. Nosotros venimos trabajando fuerte en el cierre de los Cread –centros masivos administrados por el servicio– y en la apertura de nuevas residencias familiares, pero los tiempos van a ser un poco más lentos. Efectivamente, hemos tenido retraso en algunas obras de infraestructura. Por ejemplo, la habilitación de una casa puede complicarse porque están en cuarentena.
El año pasado tenían pensado cerrar en noviembre el Cread de Arica y el de Biobío, lo que se concretó en febrero de este año. Querían terminar de clausurar este primer semestre el de Galvarino –centro donde falleció la pequeña Lissette Villa en 2016– e inaugurar la nueva Residencia Familiar Bilbao, pero las obras se retrasaron y lo harán en agosto de este año. Lo único que quedará pendiente para el segundo semestre de 2021, dice Tonda, será el cierre de los Cread de lactantes, los que ya están siendo licitados. “Si tú me preguntas a mí, tengo esperanza de que vamos a poder avanzar este año en la reestructuración completa del sistema de protección. Lo que tenemos pensado para diciembre de 2020 será para el primer trimestre del 2021, no está todo parado ni detenido”.
-¿Qué le producía ver pancartas con la frase “No + Sename”, frecuentemente utilizadas en las marchas del año pasado?
-Si cuando decimos “No + Sename” estamos diciendo no más desprotección para la infancia y adolescencia vulnerada, no más precariedad, no más falta de oportunidades, no más discriminación, no más ausencia de salud mental, no más maltrato y un largo etc., sin duda que es un llamado que compartimos, y estamos ocupándonos intensamente en esos temas.
-¿Cómo ve al presidente? Son cercanos…
-Yo no veo al presidente muy seguido. Tengo un mandato suyo de gestionar y ser la directora nacional del Sename, ese es mi foco. El presidente tiene muchísimas más responsabilidades, pero yo sé que los niños siguen siendo una de sus prioridades, y él lo ha dicho: los niños primero y ahí están. La última vez que estuve con él fue a principios de marzo, todavía no estaba fuerte el tema del coronavirus, y hablamos sobre cómo debíamos enfrentarnos al tema y también del nuevo servicio de protección de la niñez. Él está tremendamente entusiasmado de que este proyecto de ley salga y que tengamos los recursos adicionales.
-¿Lo vio bien la última vez?
-Lo vi, más que preocupado, ocupado de muchas cosas que había que enfrentar.
-¿Y cómo ha manejado esta crisis?
-La opinión que puedo tener yo es la que pueden tener todos ustedes. De verdad veo que nos estamos uniendo y que estamos haciendo bien las cosas como país. Ojalá que continúe así.