Guillermo Harding, el dueño de la cadena de Farmacias Cruz Verde, estuvo tentado con la idea de hacer un strip center en el sur. El empresario estaba decidido a instalar un pequeño mall en la ciudad de Futrono, retomando los códigos de la arquitectura en madera color miel y piedras, tan típica del lugar. El […]

  • 9 marzo, 2007

Guillermo Harding, el dueño de la cadena de Farmacias Cruz Verde, estuvo tentado con la idea de hacer un strip center en el sur. El empresario estaba decidido a instalar un pequeño mall en la ciudad de Futrono, retomando los códigos de la arquitectura en madera color miel y piedras, tan típica del lugar. El proyecto contemplaba una farmacia, un pequeño supermercado y una tienda, todos iluminados, además de sus respectivas plazas y jardines, y estacionamientos cómodos para hacer las típicas compras de oportunidad.

Pero aparentemente, al no encontrar socios estratégicos para llevar a cabo la operación, Harding decidió guardar el proyecto en una carpeta. Claro que no por mucho tiempo.