Tras presentar el Galaxy Gear en septiembre de 2013, Samsung tomó la delantera en la carrera de los smartwatches. Desde entonces, la compañía ha lanzado dos relojes inteligentes más y una pulsera para deportistas. Uno de los más apasionados por la tecnología y los gadgets es Steve Wozniak, la empresa que ayudó a fundar y […]

  • 6 julio, 2014

Steve Wozniak

Tras presentar el Galaxy Gear en septiembre de 2013, Samsung tomó la delantera en la carrera de los smartwatches. Desde entonces, la compañía ha lanzado dos relojes inteligentes más y una pulsera para deportistas.

Uno de los más apasionados por la tecnología y los gadgets es Steve Wozniak, la empresa que ayudó a fundar y con la que hoy no tiene mayor relación.

Durante la conferencia Flying Car, Steve Wozniak reconoció que el Galaxy Gear le parece “inútil” y que lo vendió tras medio día de uso.

En concreto, el informático reveló que cuando supo de la existencia del smartwatch de Samsung le encantó y lo compró. Sin embargo, el aparato no duró mucho en su muñeca.

“Ha sido la única tecnología de ese tipo que compré para experimentar y lo tiré después de medio día. Lo vendí en eBay porque pensé que era inútil y muy poco conveniente“, dijo Wozniak.

Según el experto, los relojes inteligentes no serán útiles hasta que las pantallas sean más grandes de las que se encuentran disponibles hasta ahora.

“Yo quiero el smartphone en mi muñeca, pero quiero el paquete completo. No quiero sólo un poco de conexión Bluetooth al teléfono que está en mi bolsillo, porque sino es sólo un intermediario, una cosa extra que se compra para obtener lo que tengo y que debo acarrear de todas formas”, dijo.

Revise el artículo completo en The Guardian.