Dicen que son decenas los inversionistas que “mueren” por entrar al sector inmobiliario. Y más aún si se trata de firmas consolidadas. El caso más emblemático, dicen, es Almagro, que desde que anunció su fusión con Socovesa no ha dejado de recibir ofertas de inversionistas dispuestos a hacer aportes, con tal de tener una participación […]

  • 15 junio, 2007

Dicen que son decenas los inversionistas que “mueren” por entrar al sector inmobiliario. Y más aún si se trata de firmas consolidadas. El caso más emblemático, dicen, es Almagro, que desde que anunció su fusión con Socovesa no ha dejado de recibir ofertas de inversionistas dispuestos a hacer aportes, con tal de tener una participación en el nuevo conglomerado. Entre los que se han acercado, tanto a la gente de Almagro como a la de Socovesa, de propiedad de Eduardo Gras estaría –dicen– el brazo fi nanciero de la familia Eblen, Jorge Errázuriz en forma individual y la familia de José Antonio Garcés. También se ha dicho que hay fi rmas inmobiliarias interesadas.