En un principio fueron repartidos para estar más conectados y tener un flujo comunicacional más directo entre empleados de una misma empresa. Sin embargo, un estudio de iPass publicado por ABC demostró que los dueños de estos teléfonos se han vuelto adictos al trabajo, aumentando su labor en casi 20 horas semanales. ¿Por qué sucede […]

  • 24 agosto, 2012

En un principio fueron repartidos para estar más conectados y tener un flujo comunicacional más directo entre empleados de una misma empresa. Sin embargo, un estudio de iPass publicado por ABC demostró que los dueños de estos teléfonos se han vuelto adictos al trabajo, aumentando su labor en casi 20 horas semanales.

¿Por qué sucede esto? Porque de aquellos que trabajan con sus teléfonos, un tercio ni siquiera los desconectan en sus horas de descanso -durante la noche-. Incluso, el 10% es incapaz de desconectarse durante sus vacaciones.

Los mails, el whatsapp y otras aplicaciones obligan a los usuarios a estar más conectados, de modo que cuando llega trabajo, son incapaces de dejarlo para el día siguiente, cayendo en la llamada “adicción laboral”.

Ahora, si bien la mayoría de los encuestados en iPass aseguran que les acomoda el sistema ya que les da mayor flexibilidad laboral, otro 18% se manifiesta en desacuerdo pues son ellos quienes costean la línea del móvil y además, nadie paga las horas extras que trabajan en consecuencia de esta adictiva conexión.

Conozca más detalles del estudio en ABC