Richard Castle es uno de los novelistas policiales más prolíficos de la década, también uno de los que más vende. Cinco de sus obras, todas protagonizadas por la deliciosa detective Nikki Heat, han ascendido hasta los lugares más altos del ranking de superventas del New York Times. Y el fenómeno no es sólo propio del […]

  • 25 marzo, 2013
Downton Abbey

Downton Abbey

Richard Castle es uno de los novelistas policiales más prolíficos de la década, también uno de los que más vende. Cinco de sus obras, todas protagonizadas por la deliciosa detective Nikki Heat, han ascendido hasta los lugares más altos del ranking de superventas del New York Times. Y el fenómeno no es sólo propio del mercado gringo; en España, donde el autor ha publicado cuatro de sus obras, la última de las cuales, Calor Helado, acaba de aparecer a través de SUMA –sello de literatura comercial del grupo Alfaguara–, también ha logrado respetables números, rivalizando con la competencia dominada por las omnipresentes 50 Sombras de Grey. Todo bien, salvo un importante detalle: Richard Castle no existe, es un personaje de ficción, precisamente un autor de thrillers de misterio encarnado por el actor Nathan Fillon y protagonista de la serie Castle, que en Latinoamérica emite el canal AXN.

Cuando la cadena estadounidense ABC se vio ante el piloto de este drama policial con tintes románticos, decidió arriesgarse con una movida inédita y, si me permiten, fascinante. Dado que el héroe protagonista era un carismático y atractivo novelista, por qué no publicar sus libros, de modo que el seguidor de la serie pudiera ir a la librería más cercana y adquirir el relato del cual se habla durante cada temporada. Es decir, una temporada es igual a una novela que no necesariamente cuenta lo que se ve en pantalla. El resultado fue arrollador. Tanto así, que hoy en EEUU existen clubes de lectura y se organizan giras de firmas de Richard Castle, tours que son bastante particulares porque no hay nadie a quien ir a ver salvo una gigantografía con el cuerpo y rostro de Nathan Fillon. Pero a los fanáticos no les importa, cada año el nuevo libro de Castle es esperado como quien aguarda hoy el anunciado nuevo trabajo de Dan Brown. Y ante la pregunta de quién demonios escribe las novelas, las respuestas son tan variadas como los guiones de la serie. Por un lado, la lógica apunta a Andrew W. Marlowe, el creador del drama, aunque algunos seguidores y fanáticos aseguran que se trata de un colectivo formado por los autores policiales James Patterson y Michael Connelly, quienes han aparecido repetidas veces en la serie interpretándose a sí mismos como compañeros de póker del personaje principal. Con lo anterior, claro, si es seguidor de Castle, aparte de los libros de su protagonista, anote este par de recomendaciones: Cross de Patterson y El Eco Negro de Connelly; uno de ellos puede ser el verdadero Richard Castle.

Buscar la adaptación perfecta

Aunque Downton Abbey es una historia original para la televisión creada por el novelista inglés Julian Fellowes, los fanáticos de este drama británico de época tienen varias formas de llevarse el universo de la familia Crowley a la mesa de noche, o al lector de eBooks de preferencia. Por un lado está la novela Lady Almina y la verdadera Downton Abbey, escrita por la Condesa Fiona Carnavon, legítima heredera de la mansión donde sucede la serie y, por lo tanto, de la real dinastía Crowley. El libro básicamente cuenta una historia muy parecida a la que se ve en pantalla con la salvedad que la identidad del clan protagonista es el “supuestamente” verdadero, al menos así se anuncia en la tapa del libro, publicado en español por el sello SUMA.

La otra manera de acceder literariamente al universo de Downton Abbey es a través de Esnobs y Pasado Imperfecto, las dos muy buena y muy celebradas novelas de Julian Fellowes –el creador de la serie–, ambientadas en la Inglaterra actual, pero con temáticas que repiten la moral del premiado drama de la BBC. Es decir, el precio de la herencia y la constancia de estar viviendo en un país que se resiste a dejar de verse a sí mismo como el imperio que alguna vez fue. Ambos volumenes están en el plan editorial 2013 de SUMA y debieran llegar a librerías chilenas en lo que va del segundo semestre.

El actual mayor éxito televisivo en Chile es El patrón del mal, serie de ficción que acá transmite canal Mega y que ficciona la vida y andanzas de Pablo Escobar, el narcotraficante que cambió la historia de Colombia y Latinoamérica en un juego de poder que hace quedar a relatos como Los Soprano al nivel de una diversión infantil. La serie producida en Colombia se basa en la novela de no ficción La Parábola de Pablo del periodista Alonso Salazar (Ed. Planeta) que también se está vendiendo muy bien por este lado del mundo.

Aquí no

Interesante es el dato que los tres grandes polos de la industria de ficción televisiva latinoamericana –México, Colombia y Brasil– llevan años produciendo teleseries y comedias basadas en novelas y, en el caso de México, comercializando adaptaciones escritas de sus melodramas más populares. Lo mismo sucede en España y últimamente en Argentina, donde la “dramedia” Ciega a Citas, inspirada en el best seller de Carolina Aguirre (Alfaguara/Aguilar) reventó las cifras de audiencia, tanto así que acabó siendo adaptada al “chileno” por Canal 13 con el nombre de Soltera otra vez. Y ahí llegamos a la nave madre del asunto, la casi nula relación que hay en Chile entre el soporte audiovisual con su primo hermano escrito. Si ya el cine no adapta novelas locales (Bonsái es una excepción), en televisión el vínculo es nulo y salvo las dos versiones de Martin Rivas y Adiós al séptimo de línea la convivencia entre ambas especies narrativas, que afuera da más que rentables resultados, acá el lazo simplemente no existe y se da prioridad al desarrollo de historias originales.

¿Error? No, simplemente opción, aunque si uno hace un repaso rápido se encuentra con que en los libros de Pablo Simonetti y Carla Guelfenbein hay material más que bueno (con base de lectores además) para desarrollar melodramas e incluso teleseries. O Mala onda de Alberto Fuguet, un espléndido material para convertir en miniserie hermana de Los 80, pero desde otra mirada sociopolítica, el relato de barrio alto durante la dictadura militar, algo que jamás se ha contado y que vale la pena pensar y repensar.

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Algunos libros y series para tener en cuenta

Crónicas Vampíricas, de L.J. Smith

Publicadas por Planeta en español, esta saga nació como una respuesta más “hot” al boom vampírico adolescente gatillado por Crepúsculo. Los libros existen en la pantalla chica con el nombre de Vampire Diary y cada semana pueden seguirse las desventuras televisivas de sus protagonistas por canal Warner.

Bones, de Kathy Reichs

Aunque la versión literaria y original de la popular serie del mismo nombre de canal FX es más cercana al ocultismo sobrenatural que a la moral CSI de su versión televisiva, se mantiene el carisma y la relación de amor y odio de sus protagonistas. Los libros están disponibles en español por Urano.

Canción de Fuego y Hielo, de George R.R. Martin

La mejor saga de fantasía épica de los últimos años, libros absolutamente brillantes y adictivos. Si su legión de lectores ya era grande, después que HBO se aventurara a adaptarla bajo el nombre genérico de Juego de Tronos, lo de Martin se transformó en fenómeno global. Más que merecido, ambas lecturas, impresa y televisiva, son brillantes. Publica en nuestro idioma Plaza&Janés/Random House Mondadori.

The Walking Dead, de Robert Kirkman

La reimaginación del mito zombie publicada por Image Comics ya suma doce novelas gráficas, las primeras de las cuales han sido adaptadas a televisión por Fox para la cadena AMC en Estados Unidos, y la subsidiarias de Fox para el resto del mundo. Si quiere “leer” la serie, es bastante simple hacerlo; vaya a su kiosco más cercano y pregunte, ya que la editorial chilena Unlimited tiene los derechos de traducción y desde hace casi un año publica los tomos de los no muertos semanalmente.

Dexter, de Jeff Lindsay

El asesino serial más popular de la pantalla chica está inspirado en una colección de novelas de un autor con más tradición en la ciencia ficción que en el género policial, que ha conocido el éxito y la riqueza gracias a este carismático psicópata que a la fecha suma seis libros, de los cuales Querido Dexter (2005) es el mejor de todos. En Chile a través de ediciones Urano.

Vampiros Sureños, de Charlaine Harris

Trece libros es el total de novelas que extienden las aventuras de la humana medio hada Sookie Stackhouse en librerías. A través del televisor puede seguir el relato en HBO que rebautizó la saga con el nombre de la bebida que consumen los vampiros, True Blood. Y aquí los fans no se ponen de acuerdo. Para la mitad los libros son mejores que la adaptación, para los otros HBO hizo maravillas con la horrorosa narrativa de Harris. Las novelas en español están por Factoría de Ideas y SUMA.

Boardwalk Empire: The Birth, High Times, and Corruption of Atlantic City, de Nelson Johnson

Un extenso trabajo periodístico de no ficción que sirvió a Martin Scorsese para contar la historia desconocida de la segunda ciudad con más casinos de Estados Unidos. La serie es de HBO y está al alcance del control remoto, la novela no está disponible en español, pero en Amazon es fácil de encontrar.

Colorado Kid, de Stephen King

Con el nombre de Haven, la señal SyFy produce la que es con ventaja su mejor serie. Un pueblo a lo Twin Peaks, crímenes extraños y una chica policía forastera que debe acostumbrarse a vivir en un lugar donde nada es como parece. Toque King por todas partes. La novela es en castellano de Plaza&Janés/Random House Mondadori.

Raylan, de Elmore Leonard

El agente judicial Reylan Givens cree vivir en el antiguo oeste, se viste como un vaquero y siempre actúa antes de preguntar. Es duro pero sensible y muy dañado, como casi todos los personajes de Leonard, maestro indiscutido de la novela negra contemporánea. La serie se llama Justified, la protagoniza Timothy Olyphant y es emitida por Space. La novela, en español, es de Alianza.

Dragón Rojo, El Silencio de los Corderos, Hannibal, de Thomas Harris

La trilogía clásica de Hannibal Lecter ya la vimos en cine, incluida una olvidable precuela escrita por el mismo Harris. Pero el material es demasiado rico y hay mucho que contar aún. Esa es la idea de Hannibal: The Series que debuta en abril por AXN. Dos temporadas por libro, así que los fanáticos pueden estar tranquilos, hay para seis años de Lecter en pantalla chica. Las novelas son de Plaza&Janés/Random House Mondadori. •••