La generación X, así como las anteriores a ella, creyó que todo estaba inventado. Entonces llegó internet. La World Wide Web marcó el comienzo de una nueva era de innovación y espíritu empresarial, ya que el mundo era mucho más accesible y lo que pasa en un lugar del mundo, afecta al otro extremo de […]

  • 22 septiembre, 2015

padre

La generación X, así como las anteriores a ella, creyó que todo estaba inventado. Entonces llegó internet.

La World Wide Web marcó el comienzo de una nueva era de innovación y espíritu empresarial, ya que el mundo era mucho más accesible y lo que pasa en un lugar del mundo, afecta al otro extremo de éste.

Pero, ¿qué pasará con las generaciones que vienen? ¿Los futuros líderes de negocios que aún no han llegado a la pubertad, o incluso, que todavía ni siquiera hablan? Si queremos que los adultos del futuro tengan habilidades para tener éxito, hay que darles las herramientas necesarias para sobrevivir y prosperar en el nuevo entorno global de negocios.

A continuación les presentamos [tweetable]seis cosas que no debe hacer para asegurar que la próxima generación tendrá buenos líderes[/tweetable]empresariales.

1. Detener la sobreprotección

En los últimos años se han puesto de moda una especie de arnés para niños, con los cuales se mantiene al hijo cerca de los padres, y si bien no es malo querer cuidar a los hijos, a veces dejarlos sin espacio evita que los niños aprendan y aprecien la independencia, una variable fundamental en la construcción y el desarrollo de la confianza en una edad temprana.

Debe darle a sus hijos un poco de espacio. Deje que se caigan, se raspen las rodillas de vez en cuando, se suban a los árboles y exploren la tierra. Recuerden que ellos inevitablemente caerán algún día, por lo que es muy importante que sepan que usted está a su lado, pero que ellos pueden ponerse de pie solos.

2. Detenga el uso de aparatos electrónicos

Sí, hay que aceptarlo. Después de que sus hijos no paran de llamar y llamar a su padre o madre y no los dejan en paz, es fácil enchufarlos frente al televisor. Pero esto está socavando la imaginación de nuestros niños. Hoy en día, los juguetes son básicamente el personaje de moda de la televisión, que incluso hablan o se mueven solos.

Un poco de tiempo frente al televisor u otros aparatos electrónicos pueden ser útiles, pero debería darles más tiempo y prioridad a los juguetes y actividades simples que desarrollan la imaginación. De hecho, una simple caja de cartón o unos cuantos lápices de colores pueden ser un mundo de posibilidades para el pequeño.

3. Deje de premiarlos por todo

Ahora, a los niños se les da premio y diploma hasta por pasar de curso. Si bien es para intentar infundir confianza y un sentido de logro, hay un punto que es exageración. El problema para el niño es que habrá un punto de su vida en el cual ya no será recompensado por hacer lo que se espera de él o ella, y eso podría hacer que pierda la confianza en sí mismo.

Al final, estos premios y diplomas son la manera fácil de lidiar con el problema de perder.

Cuando a solo unas pocas personas se les permite ganar,se aprende a lidiar con la decepción o nos esforzamos por mejorar. Si queremos criar hijos bien redondeados, los padres deben inculcar este último objetivo.

4. Deje de decir que “no” a todo

Los niños necesitan explorar y participar de su imaginación, tener aventuras e incursionar en nuevos intereses y aficiones. A menudo, estas actividades vienen con suciedad y rayones en las paredes limpias, un nuevo juguete en la bañera o una bolsa de harina derramada en el salón.

Los niños necesitan la creatividad y el pensamiento crítico de estas valiosas experiencias y las lecciones los animan a una edad temprana y en última instancia se traducen en valiosas competencias de los adultos. Deje a sus niños jugar y explorar. La ropa se limpia, las paredes se puede pintar, la harina se puede aspirar, y el juguete se puede secar.

5. Deje de enseñarles que el fracaso es malo

Nos esforzamos para que nuestros hijos sean los mejores, que tengan buenas notas en el colegio, que ganen el primer lugar en algún club deportivo o en la feria de ciencias. Todo esto es importante y bueno, pero es más importante la forma en la que enseñamos a nuestros hijos a fallar, porque lo harán en algún momento. Y, como la mayoría de los líderes de negocios le dirá, el fracaso es común y necesario en el camino hacia el éxito.

En tiempos de fracaso, es responsabilidad de los padres recoger a los hijos, quitarles el polvo y convertir esos fracasos en momentos de enseñanza. Hay que inculcar en ellos la capacidad de ver las lecciones a través de estos fracasos y errores. Se debe promover la toma de riesgos y permitir que los niños a tomen riesgos, fallen y siguen adelante. En lugar de enseñar a nuestros hijos a esforzarse siempre por la perfección, debemos animarlos a luchar por una mejora.

6. Deje de culpar a los demás por las fallas y deficiencias de sus hijos

Por último, hay que dejar de mirar a los hijos como perfectos seres. Los niños son, por defecto, analfabetos, descoordinados y generalmente ignorantes, y es nuestro deber como padres hacer frente a esto.

En lugar de culpar a la sociedad, la cultura, los medios de comunicación, los maestros, los médicos o el clima cada vez que los niños se porten mal o tengan un bajo desempeño, tómese un segundo y considere el nivel de responsabilidad que usted tiene como padre. Recuerde, los padres son la principal influencia en el desarrollo de un niño, así que antes de culpar a alguien más por un niño imperfecto, considere hacer cambios en el hogar.

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