Un segundo Piñera Morel, además de Magdalena –la hija mayor y mano derecha del Presidente–, comienza a ocupar un espacio en la política nacional. Sin cargos ni partido y sólo con las redes sociales como herramienta, Sebastián Piñera Morel se ha integrado a los debates que atraviesan a la sociedad chilena. Más liberal que su […]

  • 9 agosto, 2013

Sebastian Piñera II

Un segundo Piñera Morel, además de Magdalena –la hija mayor y mano derecha del Presidente–, comienza a ocupar un espacio en la política nacional. Sin cargos ni partido y sólo con las redes sociales como herramienta, Sebastián Piñera Morel se ha integrado a los debates que atraviesan a la sociedad chilena.

Más liberal que su padre, el ingeniero comercial de la UC y recién graduado de su MBA en Stanford, ha apoyado abiertamente el matrimonio igualitario promoviendo las diversas actividades por la causa. De hecho, tiene el logo de la marcha por la igualdad en su avatar y desde San Francisco, donde estudiaba, tuiteó varias veces apoyando la manifestación.

Pero no es sólo ésa su preocupación política. Hace pocos días, celebró la “notable carta a El Mercurio del capellán Nacional de Gendarmería, sacerdote Luis Roblero (S.J) sobre la ‘recomendación’ que hizo el Séptimo Juzgado de Garantía, de enviar a ‘clases de ética empresarial’ a los 10 ejecutivos de las farmacias acusadas en el caso colusión, mientras a una mujer microtraficante se le da 5 años y un día”. Ahí, Piñera Jr. advirtió que existe una “Justicia para pobres y otra para ricos… Cosas que hay que mejorar urgentemente en CHILE”.

El sistema electoral también está en su radar. “Por fin se viene el fin al binominal!! Ojalá que en la discusión no aumente el número de diputados y senadores…”, publicó el 12 de julio, cuando su padre anunció el envío del proyecto de ley que revisa el sistema y un par de días antes de haber apoyado por Twitter la columna de Andrés Benítez titulada “RN, un mal perdedor”.
Abierto a los distintos sectores políticos, entre sus últimas apariciones en Twitter incluso figura un retuiteo a Marco Enríquez-Ominami, donde habla del fin a la discriminación.