De aquí a marzo deberían estar en el portal de ChileCompras las bases de licitación para adjudicar la confección de las nuevas cédulas de identidad y pasaportes que será convocada por el Registro Civil e Identificación.

  • 31 marzo, 2008

 

De aquí a marzo deberían estar en el portal de ChileCompras las bases de licitación para adjudicar la confección de las nuevas cédulas de identidad y pasaportes que será convocada por el Registro Civil e Identificación. El actual contrato de fabricación, que está en manos de Sonda, vence en 2009 y la idea del Registro Civil es adjudicar la nueva confección con tiempo. Se trata de un negocio millonario y se anticipa la participación de al menos cinco grandes operadores internaciones que se dedican a este tipo de servicios.

Para que tenga una idea del tamaño y de lo que se viene para el operador, basta decir que a partir de 2010 todos los ciudadanos chilenos deberán renovar –si su documento actual vence antes de esa fecha- o solicitar por primera vez la nueva cédula de identidad. La ley estipula que todo chileno mayor de 18 años debe contar con su cédula de identidad. Pero no es el único atractivo del negocio. En el nuevo carné de identidad –y probablemente también en el pasaporte- se está evaluando incorporar una serie de características que lo harán más seguro y posibilitarán que sea menos probable su duplicación. Según fuentes de la dirección nacional del servicio de identificación, ese organismo tiene dos novedades en mente: la instalación de un chip y la incorporación una imagen con tecnología de biometría facial, aunque advierten que aún no está definido cuáles serán los nuevos elementos y que también dependerá de las propuestas que hagan los oferentes.

La licitación anterior, efectuada a comienzos de 2001, no estuvo exenta de polémica. Con el cambio del antiguo carné, vigente desde 1985, la administración del entonces presidente Ricardo Lagos ponía un sello de modernidad a su gestión e instalaba en Chile los estándares internacionales en términos de documentos de identifi cación. En la licitación de 2001 participaron cerca de 30 empresas y cuando Sonda se adjudicó la propuesta para fabricar la nueva cédula, en junio de ese año, hubo varios críticos al proceso. Y en el caso específico de los objetivos que perseguía la autoridad, si bien en un primer momento se destacó la seguridad de los documentos de identificación, con el tiempo surgieron cuestionamientos luego que se conocieran casos de adulteración. Hoy no está claro si Sonda repostulará al proceso de licitación, pero fuentes de gobierno indicaron que hasta el momento la participación de la compañía chilena ha sido existosa.