En términos generales, la presentación del Informe de Política Monetaria (IPOM) del Banco Central ante el Congreso estuvo exenta de sorpresas. Por cierto que prácticamente duplicar la proyección de inflación respecto al documento de mayo (pasó de 4,7% a 8,5% para 2008) resulta alarmante, pero no muy lejano a las estimaciones de buena parte de […]

  • 15 septiembre, 2008

En términos generales, la presentación del Informe de Política Monetaria (IPOM) del Banco Central ante el Congreso estuvo exenta de sorpresas. Por cierto que prácticamente duplicar la proyección de inflación respecto al documento de mayo (pasó de 4,7% a 8,5% para 2008) resulta alarmante, pero no muy lejano a las estimaciones de buena parte de los economistas.

Más llamativo fue el pronóstico de crecimiento de entre 4,5% y 5% para este año, debido a que supone un segundo semestre particularmente activo, con una expansión seguramente por sobre el 5%. Si ello se concreta, y teniendo en cuenta que la previsión de PIB para 2009 quedó entre 3,5% y 4,5%, entonces lo que el país experimentará será un breve período de crecimiento, seguido de una contracción en el primer semestre del próximo año.

Durante su exposición, el presidente del Central, José de Gregorio, insistió en que el mayor problema que enfrenta nuestra economía es la inflación y que “la única forma en que retornará a la meta en un plazo de dos años es con una respuesta de política monetaria inambigua: esto es, su endurecimiento”. Una frase que los economistas interpretaron de la siguiente manera: la inflación seguirá fuera del rango meta por, al menos, dos años y la tasa de referencia subirá a no menos de 10%.