Como las condiciones impuestas por la troika no fueron del agrado de los legisladores chipriotas, el gobierno decidió buscar ayuda en otra parte. La isla le solicitó un nuevo préstamo a Rusia para evitar una crisis financiera que podría tener efectos a lo largo del continente. El ministro de Finanzas, Michael Sarris, se reunió ayer […]

  • 21 marzo, 2013

Como las condiciones impuestas por la troika no fueron del agrado de los legisladores chipriotas, el gobierno decidió buscar ayuda en otra parte. La isla le solicitó un nuevo préstamo a Rusia para evitar una crisis financiera que podría tener efectos a lo largo del continente.

El ministro de Finanzas, Michael Sarris, se reunió ayer con su par ruso, Anton Siluanov, pero las conversaciones terminaron sin un acuerdo.

“Tuvimos un muy buen primer encuentro, una discusión muy constructiva y muy honesta”, comentó Sarris. “Hemos enfatizado cuán difícil es la situación”, agregó, pero “no hubo ofertas, nada concreto”.

El chipriota adelantó que se quedará en Moscú hasta alcanzar un acuerdo. Al preguntarle si es que sólo buscaba renegociar un préstamo, Sarris respondió que “no, estamos mirando cosas más allá de eso”. 
Siluanov detalló que el país había pedido un préstamo adicional de 5 mil millones de euros, además de una extensión de cinco años y menores intereses en un préstamo actual de 2.500 millones de euros.

El acercamiento hacia Rusia se produjo un día después de que el Parlamento de la isla mediterránea rechazara el plan de rescate elaborado por la Comisión Europea, el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI). 
Joerg Asmussen, jefe negociador del ente emisor sobre Chipre, amenazó con que el BCE tendría que cortar la ayuda a la banca si el país no acepta un rescate rápidamente.

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