El día de ayer, la SCA (ex PISA), señaló en una declaración pública que fue coaccionada por CMPC para participar del ilegal acuerdo. Por lo que ahora, su objetivo será tratar de probar ante el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia (TDLC) que fue CMPC Tissue, filial de la firma controlada por [tweetable]la familia […]

  • 30 octubre, 2015

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El día de ayer, la SCA (ex PISA), señaló en una declaración pública que fue coaccionada por CMPC para participar del ilegal acuerdo. Por lo que ahora, su objetivo será tratar de probar ante el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia (TDLC) que fue CMPC Tissue, filial de la firma controlada por [tweetable]la familia Matte, quién organizó el cartel que operó durante 10 años para fijar precios[/tweetable] y repartirse el mercado del papel higiénico.

“(La firma) se acercó a la FNE y reconoció la participación de ejecutivos de la empresa en la conducta antes señalada, quienes manifestaron haber actuado coaccionados y bajo la amenaza de que la compañía sería sacada del mercado por la empresa dominante, haciéndola económicamente inviable”, señaló ayer SCA en el comunicado.

Fuentes ligadas a la firma de capitales suecos SCA, señalaron a Diario Financiero que la defensa intentará demostrar ante el tribunal antimonopolios este punto, para que se le reconozca en primera instancia la autodelación y así evitar el pago de la multa de US$ 15 millones que la Fiscalía Nacional Económica (FNE) pidió se le aplicara.

Este punto es clave, pues la ley establece que la primera empresa que se autodenuncia queda liberada de las multas -cuestión que ocurre en esta parte del proceso con CMPC-, mientras que la que reconoce los hechos con posterioridad puede acceder a una rebaja, la que queda a criterio de los ministros del tribunal.

Acá, el argumento, dicen las fuentes, es el poder de mercado: CMPC Tissue tiene cerca de un 80% de participación, mientras que SCA se acerca al 11%.

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