Comer dejando de lado los productos de origen animal hace rato que dejó de ser sinónimo de aburridas y esmirriadas ensaladas. Ahora lo que mandan son las hamburguesas, pizzas, donas y hasta completos cien por ciento vegetales. Si no lo cree, aquí una pequeña muestra. Por Álvaro Peralta Sáinz

  • 21 junio, 2019

Según una reciente publicación de The Economist, el 2019 será el año del veganismo. Tras años de ser una tendencia alimentaria de minorías, ahora –fundamentalmente en Estados Unidos– se comienzan a palpar cambios concretos en esta industria. El creciente interés de la población por llevar una vida sana, además de las posturas políticas de no propiciar sufrimiento animal alguno, serían los principales motores para el crecimiento de la tendencia veganista en Estados Unidos. Según el mismo artículo, actualmente el 25% de los estadounidenses entre los 25 y 34 años (es decir, millennials) se declara vegetariano o vegano. Todo esto ha generado que las compañías que desarrollan alimentos de origen vegetal aumenten sus ventas y que en California se estén comenzando a incluir alternativas veganas en los menús de colegios públicos y hospitales. ¿Y en Chile? Según algunas encuestas realizadas por cadenas de alimentación, el público vegano y vegetariano vendría siendo algo así como el 8%, pero subiendo rápidamente.

Dominó

Uno ya había escuchado hablar de hamburguesas de origen vegetal, pero nada como un completo sin un gramo de proteína animal. La novedad del año en materia vegana se encuentra disponible desde hace un par de meses en esta cadena de completos, probablemente la más importante de Santiago. ¿Cómo lo preparan? Con una salchicha a base de algas, un pan sin nada de leche, más la a estas alturas famosa Not Mayo, que es cien por ciento vegetal. El resto, los ingredientes de siempre, como tomate, palta, salsa verde, chucrut y más; listos para pedir la combinación –ahora vegana– que se prefiera.

Adhana

La dieta del oficinista suele ser mala o, por lo bajo, poco balanceada. Sándwiches, empanadas, pastas y otras bombas calóricas suelen comerse para saciar el hambre y adecuarse a ítems como rapidez y comodidad. Afortunadamente, este local de la calle Pérez Valenzuela en Providencia se ha convertido en una gran opción para quienes trabajan en el sector y que –sin necesariamente ser veganos– quieren optar por alternativas de almuerzos saludables, pero sin perder comodidad ni rapidez. Sus famosos Buddha Bowls –preparaciones frías completamente veganas que mezclan varios ingredientes– suelen ser una gran opción para almorzar. También hay sopas, pad thai y hasta hamburguesas. Recomiendo su Buddha Bowl a base de lentejas, con zapallo asado, humus de betarraga, repollo morado, champiñones y más. Casi adictivo, y contundente.

Quínoa

Este restaurante, fundado en 2010 por los hijos de José Fliman, dueño del tradicional El Huerto, se ha transformado rápidamente en uno de los sitios más importantes para quienes siguen este tipo de alimentación. Han logrado consolidar una carta variada y asequible tanto para vegetarianos como veganos, haciendo los ajustes correspondientes. Es posible saborear burritos, sopas y hasta sándwiches, sin temor a consumir alimentos de origen animal. A mi juicio, lo mejorcito del Quínoa –y con quínoa– son sus croquetas preparadas con este cereal y acompañadas de unas deliciosas betarragas asadas, hojas verdes, palta y una emulsión de zanahoria al estragón.

Hotel Bidasoa

Si buscamos un lugar donde puedan cenar veganos y no veganos –con alcohol en la carta además–, la cosa se pone compleja. Afortunadamente existe el Hotel Bidasoa, que en su comedor con vista al jardín ofrece una carta para todo tipo de público pero con una buena selección de preparaciones en clave vegana. No se pueden dejar de mencionar al menos tres platos de este sitio: los pimientos del piquillo rellenos de paté de champiñones; el risotto de arroz de coliflor y la pizza a base de harina de semilla de cáñamo, queso de levadura y vegetales varios. De verdad, aptos para todo tipo de público.

Café Cajú

Se trata de un café que rápidamente se ha ganado una fiel y exigente clientela, obviamente vegana. Un lugar que varios comensales veganos consultados para la realización de esta crónica no dudaron en calificarlo como “el mejor vegano de Santiago”. Su hamburguesa (elaborada con una hamburguesa vegana importada) es exquisita e incluso puede engañar a algún carnívoro desprevenido. Otro plato fuerte es el pastel de papas, además de una buena variedad de sopas. Además, de lunes a viernes tienen un menú de almuerzo a precio fijo y los domingos hay un brunch cien por ciento vegano –plant based, como dicen ellos– en la modalidad tenedor libre. De acá nadie sale con hambre.

Donut Corp

Las alternativas sin presencia de ingredientes de origen animal han llegado incluso a las masas dulces, un sector históricamente asociado a productos como huevos y mantequilla, los que lógicamente están vedados para los veganos. Donut Corp es una cafetería especializada en donas, que ya cuenta con dos locales en Providencia y que es cien por ciento vegana. Sus donas son de masas de origen vegetal, fermentadas naturalmente por veinticuatro horas y luego fritas en aceite también vegetal. ¿Alguna recomendable? Nos quedamos con tres: la de té verde y frambuesa; la de vainilla con pistacho y la clásica glaseada de vainilla.

Sapiens

En el Barrio Italia también hay alternativas para veganos y tal vez el mejor exponente de esta corriente alimentaria sea el Sapiens, que en poco mas de un año y medio es posible catalogarlo como un consolidado de la oferta vegana santiaguina. Acá se pueden encontrar contundentes platos de pasta y buddha bowls, pero lo más apetitoso que nos ha tocado probar es su hamburguesa llamada Boniato, a base de camote y porotos negros, además de unas exquisitas tostadas en pan de masa madre con mantequilla de maní y trozos de plátano.