Sofisticado, útil, multimedia, pero por sobre todo económico. Características que hacen irresistible a este teléfono para todos los que no pueden despegarse de Internet.

  • 11 junio, 2009

 

Sofisticado, útil, multimedia, pero por sobre todo económico. Características que hacen irresistible a este teléfono para todos los que no pueden despegarse de Internet. Por Federico Willoughby Olivos.

Cualquier persona que tenga cierta pasión por los gadjets o que le quede algún asombro ante la tecnología no va dejar de sonreír ante la posibilidad de acceder a un teléfono que no solo lo deje llamar sino que también lo conecte con Internet. Por ejemplo, ante la eventualidad de estar buscando un restaurante cualquiera y no saber dónde se ubica, poder sacar un aparatito, poner la dirección y no sólo conocer la numeración exacta del lugar sino que, de paso, tener acceso a un mapa que le entregue su posición en relación al local que está buscando. Osacar una foto, elegirla, editarla y ¡zaz! con un botón, subirla a Facebook.

Okey, si usted tiene un iPhone o una Blackberry, el comentario le debe parecer totalmente 2006. Y probablemente este tipo de cosas son las que usted ya hace regularmente con su teléfono. Pero resulta que para un no menor grupo de chilenos esos celulares, y en particular ese tipo de aplicaciones, no están disponibles. Puede ser por a) el tema que sólo un grupo de empresas ofrece el aparato de Apple y como todavía la portabilidad numérica no está operativa en Chile uno no ve como posibilidad sacrificar su número de celular que, en cierta manera, ha sido la identidad móvil de años y b) el precio. Tanto el iPhone como la Blackberry son teléfonos caros. Bonitos, útiles y hasta aspiracionales, pero caros.

Y ahí es donde aparece el Samsung S5230, un aparato ideal para incorporarse a la tribu de dueños de superteléfonos sin necesariamente tener que pagar un alto costo.

Eso, para empezar. El SamsungS5230 (en Inglaterra le dicen Tocco, que en italiano significa tocar) viene con todas las especificaciones necesarias para ubicarse en la categoría de smartphone. De partida, tiene pantalla touch; es decir, cual iPhone, su uso se hace por la vía de la interacción de la pantalla. Y lo que en principio es un poco desconcertante (para los que no tienen experiencia en celulares de última generación) al poco rato se hace fácil, natural y sumamente intuitivo. Es más, se agradece sobremanera la posibilidad de que, al girar el teléfono y ponerlo de manera horizontal, aparezca un teclado QWERTY que hace de todo el proceso de chat, mensajes, twitteo y facebook algo muy cómodo. A la pantalla touch súmele que es un teléfono ligero, de diseño atractivo (durante los días de prueba sacó más de alguna frase de admiración y hasta lo confundieron con una desconocida versión del iPhone) y que se preocupa de ser delgado (Samsung siempre ha puesto énfasis en diseñar equipos compactos. Sin ir más lejos, uno de sus clásicos es el U600, que por mucho tiempo tuvo el prestigio de ser el más delgado del mercado con tan solo 10.9 mm de ancho).

También lleva una cámara de 3.2 pixeles, capaz de reconocer cuando alguien se ríe y ahí sacar la foto (tecnología Smile Shot) y otra de video, bastante decente. Ambas son totalmente Facebook friendly; es decir, sin más que un par de comandos se pueden subir las fotos y los vídeos a la red social que uno quiera (el aparato ya viene predeterminado con las más populares).

Las aplicaciones que incorpora van desde reconocimiento de canciones (se graba un pedazo de la canción que está sonando y el teléfono se conecta a Internet para buscar a quién pertenece), radio FM y reproductor de MP3, a cosas más sofisticadas como contador de calorías, un ayudante para dejar de fumar y otras aplicaciones que de frentón dependen de la conexión a Internet, como Goggle (buscador y mapas), WeatherChannel, Youtube, Facebook… etc.

Y bueno, ahí quizás el único problema del teléfono (además de no tener capacidad de navegar en 3G) es que es básicamente un aparato para los fanáticos de la Internet, gente que no puede estar desconectada y que, de paso, tienen contratado una bolsa de navegación ilimitada. Para cualquier otro consumidor (dígase aquellos que sólo necesitan hablar por teléfono y ver la hora) no es recomendable. Ni siquiera por su precio económico. Seria puro complicarse la vida.