Sitios para tomar un café, disfrutar productos del mar, comer carnes a la parrilla, comida española, pizzas y hasta un hotel. De todo hay en este sector por el que solemos pasar sin detenernos a mirarlo y –menos– a saborearlo.

  • 15 agosto, 2018

Por Álvaro Peralta Sáinz

Fotos: Verónica Ortíz

Hasta más o menos la primera mitad de los noventa existían distintos restaurantes en el sector de la intersección de las calles Noruega y Apoquindo. ¿La razón? En la primera de estas arterias se encontraba el Cine Las Condes, por lo que la rutina natural de quienes iban a ver una película –sobre todo por las noches– era pasar después a comer algo en alguno de los restaurantes vecinos. Sin embargo, el cine desapareció hace rato, como tantos otros, y lo mismo fue sucediendo con sitios como el restaurante español Los Chavales o el de comida china Linfa. No obstante, hay varios de esa época que aún existen, los que sumados a algunos locales nuevos, dan vida a una zona interesante en términos culinarios. Claro, ahora el perfil es distinto porque son los oficinistas del sector los principales clientes de estos restaurantes y cafés y –por lo mismo– la actividad es mucho más diurna que antes. Aun así, vale la pena destacar a los que nos parecen más interesantes.

Pizzas y panqueques de siempre

La pizzería La Leona funciona en la esquina de Noruega y Apoquindo desde 1981 y lo cierto es que entre su oferta, que se mantiene casi intacta desde sus primeros días, más su ambientación simple y clásica, comer en este lugar es como volver a esas décadas pasadas en que la oferta en general era bastante acotada y estandarizada. Entonces era algo que nos cansaba como clientes, pero actualmente –cuando en gastronomía muchas veces el afán por ser novedoso o distinto es más un error que una virtud–, la verdad es que comer algo tan simple como una pizza con queso, jamón y fondos de alcachofa o un panqueque con espinaca, ricota y tocino viene bien. Porque aquí no encontraremos nada nuevo en la carta, pero sí preparaciones de toda la vida que se siguen presentando con la honestidad y calidad de siempre. 

Noruega 6337, teléfono 222144411, Las Condes.

Una picada española

Funciona desde hace algunos años en esta esquina, su propietario es un cocinero español con varios años de experiencia en Chile y con varios boliches a su haber, en distintos formatos y ubicaciones, pero siempre centrados en los sabores hispanos tradicionales. Porque en Don Valentín no se habla de El Bulli, Sergi Arola o cualquier cosa que huela a lo que se ha venido haciendo en la gastronomía española durante las últimas décadas. Acá lo que manda son los simples y tradicionales sabores de preparaciones como las albóndigas en salsa de tomate, la tortilla de papas, las habas con jamón serrano o los boquerones en vinagre. Todo acompañado de cerveza, vino o jarras de sangría. Simple, sabroso y en un ambiente que está lejos de presumir de algo más que de ser un buen comedor de estilo español, parroquianos incluidos. Y como guinda de la torta, tienen paellas en preparaciones bastante variadas, para servir y llevar. ¿Qué mejor?

Noruega 6341, teléfono 222125368, Las Condes.

Con la calidad de siempre

Partieron a inicios de los ochenta como una pescadería, para luego ir transformándose primero en un local pequeño especializado en pescados y mariscos hasta llegar a lo que son hoy: un amplio local que –de martes a domingo– congrega a un buen número de comensales que obviamente buscan productos del mar frescos, bien preparados y –algo no menos importante– a buen precio. Todo eso se puede encontrar en la Tasca de Altamar –que el año pasado recibió el premio al mejor restaurante de cocina chilena del Círculo de Cronistas Gastronómicos–, donde lo que manda son los platos de siempre, como los locos con salsa verde, machas a la parmesana, caldillo de congrio, pejerreyes fritos y más. Imperdibles también son sus ostras y sobre todo sus picorocos a la mantequilla, muy difíciles de encontrar en otros lugares pero que aquí casi siempre tienen disponibles. ¿Falta algo? Solo una botella de vino blanco, bien fría. 

Noruega 6347, teléfono 222245809, Las Condes. 

Para carnívoros

Las Vacas Gordas es una clásica parrillada del centro, más específicamente de la calle Cienfuegos, pero que tiene presencia en este sector de Las Condes desde hace algunos años, de la mano de un proyecto inmobiliario que se construyó en la vecina calle Linneo y que contemplaba un espacio comercial en su primer piso, donde justamente se instaló esta parrilla. Aquí lo que se estila obviamente son las carnes a las brasas, con cortes conocidos como bife de chorizo, entraña, lomo liso y un muy buen asado de tira. ¿Para acompañar? Lo de siempre: ensaladas, papas fritas y poco más. En Las Vacas Gordas no encontraremos mayor novedad a la hora de ordenar, pero lo cierto es que cuando la carne y los acompañamientos están buenos, uno no piensa en inventos. Menos en un lugar como este, que sin mayores pretensiones cumple con las expectativas que genera. Ideal para el almuerzo de trabajo en la semana y también para la visita más familiar por las noches o en fin de semana, cuando el amplio local –de dos pisos– se repleta. Esos días, si no tiene reserva ni se le ocurra visitarlos.

 

Linneo 6393, teléfono 222292194, Las Condes. 

De Viña del Mar a Santiago

Seguro todos conocen, o al menos recuerdan, el café Samoiedo de Viña del Mar. Resulta que hace poco menos de dos años funciona, en la calle Linneo, un local del mismo nombre. No se trata de una franquicia, ya que son descendientes de la familia Aste –propietarios del local original– los que decidieron instalarse aquí con una especie de réplica del negocio viñamarino. Acá lo que destaca es un servicio de cafetería que funciona desde bien temprano en la mañana, por lo que muchos oficinistas del sector pasan por un café y algún buen sándwich de miga o –si la tentación es mucha– algún dulce de su sección de pastelería. A mediodía se ofrece un almuerzo de tinte bien casero, con platos tradicionales como carne mechada o pollo arvejado. Por las tardes se vuelve a la rutina del café, sobre todo en su agradable terraza cuando la temperatura lo permite. En resumen, un punto de encuentro para la gente que trabaja o se desplaza por la zona y que a la hora de tomar un café quiere algo con un poco más de dedicación que un vaso de papel encerado con su nombre escrito con plumón. Eso es lo que entrega este Samoiedo capitalino.

Linneo 6575 Local 4,

teléfono 232207765, Las Condes. 

Casi secreto

Más allá de sitios antiguos o al menos tradicionales, hay un lugar en esta zona que es más nuevo, pero que no podemos dejar de mencionar y catalogar como casi un secreto. Se trata del restaurante Bazzar, del hotel ICON, que abrió sus puertas en agosto del año pasado. Para seguir con la cosa oculta, este local se ubica en el subterráneo del hotel, aunque junto a un patio de luz que minimiza la sensación de encierro. Al almuerzo ofrecen un buffet de ensaladas y postres más platos de un menú ejecutivo que se pasea entre carnes rojas, pescados y pastas. Es sin duda el mejor lugar de la zona para aislarse de lo que pasa afuera y desconectarse por un rato, porque en el subsuelo de este edificio no se percibe indicio alguno del bullicio que existe en la esquina donde está emplazado este hotel. Ahora, si se pasa de noche –a partir de las seis de la tarde–, lo mejor es subir hasta la azotea donde tienen un bar con terraza con una vista, de verdad, impactante.

Alonso de Córdova 6050,

teléfono 224882500, Las Condes.