Todo gran cineasta tiene alguna vez la fantasía de compararse a sus maestros e intentar superarlos. En Roma, el mexicano Alfonso Cuarón intentó precisamente eso. Conseguir una obra maestra, expandir el lenguaje audiovisual. Eso sí, tanta ambición tuvo un alto precio: aunque diseñó su película para las salas, finalmente la exhibirá Netflix.

  • 20 diciembre, 2018