El 21 de enero pasado, la Undécima Sala de la Corte de Apelaciones sobreseyó definitivamente a Santiago Valdés del caso Penta. El tribunal de alzada capitalino estimó que el ex administrador de la campaña de Piñera no participó en la facilitación de facturas presuntamente falsas y que además estos delitos se encontraban prescritos a abril de 2017, cuando el SII se querelló.

  • 14 febrero, 2019

Con esta resolución, el ex gerente de Bancard y socio de Endurance Investment quedó libre. Ese día, su abogado, Rodrigo Zegers, aseguró que con esta acción se cumple con “el viejo adagio de que la justicia tarda, pero llega”.

-¿Cuál fue la mayor dificultad de este caso en términos jurídicos?

-Quizá la mayor dificultad fue la falta de objetividad y discriminación tanto de parte del Ministerio Público como del Servicio de Impuestos Internos. Tratándose del Ministerio Público, hay que considerar que la figura delictiva de facilitación de facturas se creó para combatir las mafias que traficaban facturas materialmente falsas, para usar indebidamente el crédito fiscal (IVA). No obstante, es una interpretación errada, en nuestra opinión. Los fiscales la empezaron a aplicar a casos de facturas materialmente verdaderas, pero que a juicio de ellos eran ideológicamente falsas, vinculadas con el impuesto a la renta, no habiendo IVA de por medio. Adicionalmente, pese a que muchos casos eran sustantivamente diferentes, los fiscales “metieron a todos en un mismo saco”, pese a que en varios casos las facturas correspondían a servicios efectivamente prestados. Por último, los fiscales desnaturalizaron la institución de la “formalización”, que técnicamente es un acto de garantía para el imputado al cual se le comunica oficialmente que existe una investigación en su contra, y la transformaron en un equivalente a lo que antiguamente se denominaba “encargatoria de reo”, con el agravante que después de cada formalización efectuaban sendas declaraciones a la prensa, dando a entender que las personas formalizadas eran culpables y serían ejemplarmente sancionadas. En cuanto al SII, fue lastimosa la discriminación que efectuó en orden de querellarse solo en contra de algunas personas y no de otras, pese a encontrase en la misma o peor situación.

-¿Por qué si se sabía que Valdés ya no se encontraba prestando servicios a Bancorp y que en el caso de los forward este estaba prescrito, pasaron tres años?

-Esa pregunta habría que formulársela al Ministerio Público. Desde un principio, siempre sostuvimos la inocencia de Santiago Valdés, pero no logramos convencer al Ministerio Público y finalmente tuvo que ser la Corte de Apelaciones la que declarara su absoluta inocencia.

-A su juicio ¿por qué se están extinguiendo todas las imputaciones por los casos de financiamiento ilegal de la política?

-Cada caso es distinto y no se puede dar una respuesta única. En algunos casos, la razón ha sido la falta de querella del SII, en otros, la ausencia de dolo o la prescripción, y, en el caso de Santiago Valdés, porque probamos su inocencia.

-¿Con esto se acabó el caso Penta?

-Para Santiago Valdés, sí, absolutamente.