Por alguna razón el chileno prefiere viajar al sur antes que al norte cuando llegan las vacaciones. Este verano, el norte nos llamó a caminar sin zapatos por su desierto, a bañarnos en playas kilométricas abandonadas, a estar a menos de 4 metros de ballenas gigantescas, a desvelarnos mirando un cielo estrellado, y lamentablemente, a ver cuán abandonada tenemos esta zona de nuestro país.

  • 11 enero, 2019

Con ganas de conocer  rincones desconocidos del norte de Chile decidimos partir desde Santiago hasta San Pedro de la forma “poco convencional”, en auto.  Nuestro road trip duró 20 días.

Por: M. Isabel Maturana R.
Fotos por: M. Isabel Maturana R.

La primera parada fue un lugar perfecto para los deportistas, el paraíso para hacer windsurf y kitesurf: Puclaro. Este embalse esta ubicado entre la Serena y el Valle del Elqui. Es un lugar perfecto para realizar tours astronómicos y  probar la buena gastronomía que ofrecen algunos lugares de la zona mientras se disfruta un paisaje árido y al mismo tiempo fluvial. El ruido del “río mágico” ofrece instalarse a disfrutar. (Santiago-Puclaro 530 km )

Embalse Puclaro

Luego de algunos días practicando deportes extremos seguimos la ruta hacia una ciudad de los que pocos han oído nombrar: Huasco. Este lugar nos recibía con un calor seco pero que al mismo tiempo se camuflaba con una brisa marina helada proveniente del pacifico. Las playas y los alrededores de esta ciudad portuaria son alucinantes. ( Puclaro-Huasco 300 km )

Desde Huasco lo que más se recomienda es hacer un paseo por el día a Chañaral de Aceituno, un lugar ideal para realizar avistamiento de ballenas, pingüinos, lobos y elefantes marinos. El trayecto tiene una duración de 2 horas 30 minutos aproximadamente, por caminos inhóspitos en la mitad desierto. Al no estar tan bien señalizado, se recomienda ir con un mapa físico del lugar. Y aunque la pobreza es notoria, el que sea un pueblo de pescadores en mitad del desierto hace que el foco de atención sea la experiencia de tener una ballena a muy pocos metros, para luego comentarlo sentado en un buen restaurante a la orilla del mar.

Chañaral de Aceituno

Otro lugar que se recomienda conocer desde Huasco es el parque nacional Llanos De Challe, un lugar que actualmente alberga dos especies en peligro de extinción (Garra de León y Napina). Una playa de arenas blancas y aguas cristalinas se roban la atención de quienes pasan por ahí. Este parque nacional goza de una flora y fauna distinta, perfecta para los amantes de la fotografía, los trekking, la arena y el mar.

Llanos De Challe

Nuestra tercera parada fue Bahía Inglesa. El camino da la impresión que nadie sabe de su existencia, ya que es muy solitario, eramos el unico auto por el camino. Pero en algunas zonas se observan casas construidas en la mitad de la playa, algo que termina por destruir la belleza del paisaje, y deja serias dudas sobre su regulación. Bahía Salado es una de las tantas playas que se puede encontrar en este camino, y el calor del viaje nos invitó a refrescarnos en sus aguas.

Al llegar a Bahía Inglesa notamos un colapso. La playa estaba repleta y una pequeña avenida principal no daba abasto para la cantidad de autos que habían. Pareciera ser uno de los lugares más cotizados del norte. Al no haber hecho reserva antes se nos hizo imposible encontrar alojamiento, así que seguimos unos km más al norte para dormir en Caldera, otra ciudad portuaria de la región de Atacama. (Huasco- Caldera 200 km)

Desde Caldera/ Bahía Inglesa un paseo recomendado es ir a Playa La Virgen. El camino para llegar a este lugar está en malas condiciones, por lo que se recomienda un 4×4 al ser completamente de tierra. El lugar es perfecto. Una playa escondida en mitad del desierto atrae a muchos veraneantes sobre todo en esta época del año, el lugar cuenta con unas pocas cabañas y una zona de camping que tiene un valor de 30.000 para 2 personas el día.

Playa La Virgen

Otro lugar que no puede quedar fuera del viaje es el Parque Nacional Pan de Azúcar. Aquí hay playas kilométricas deshabitadas y un paisaje que nos obliga a sacar fotos constantemente. Por un costado tenemos cerros enormes y por el otro una playa de arena blanca que hace resaltar el color azul del mar. Dentro del parque hay restaurantes, zonas de picnic y camping.

Parque Nacional Pan de Azúcar

Nuestra cuarta parada fue Antofagasta. Una ciudad que tiene todo lo que uno necesita, buena gastronomía, hoteles para descansar, y una costanera que permite caminar hasta altas horas de la noche a la orilla del pacifico. (Caldera-Antofagasta 470 km)

Después de 8 días de varias horas en auto alucinando con paisajes increíbles, conociendo pueblitos escondidos como Carrizal, Sierra Gorda y Taltal (entre tantos otros), llegamos a nuestra quinta y última parada: San Pedro de Atacama, que nos recibía con una nube enorme y un calor seco. Al parecer, el invierno Boliviano sería parte de nuestra aventura por el norte de Chile, regalándonos incluso nevazones en pleno verano.

En este lugar se recomienda conocer las lagunas altiplánicas, los ojos del salar, la laguna Chaxa, el Valle de la Luna, las lagunas escondidas de Baltinache, y para los más aventureros las fronteras con Bolivia y Argentina no están a más de 1 hora.  El norte tiene cientos de pequeños rincones como estos, lugares que muchos chilenos no conocen, y que definitivamente al conocer los dejaran orgullosos de nuestro querido país. (Antofagasta- San Pedro 311 km)

Ojos del Salar