La herramienta de inteligencia artificial procesa, optimiza y da acceso a toda la información disponible que se ha generado a raíz del Covid-19. “En estos momentos se hace necesario determinar la validez de los artículos, cuáles tienen un mayor impacto, cuáles representan soluciones revolucionarias, etc.”, señala Nayat Sánchez-Pi, directora ejecutiva del Inria, organismo creador del algoritmo.

  • 13 julio, 2020

Entre marzo y principios de julio los artículos científicos sobre el coronavirus se multiplicaron. Se han escrito 150 mil papers, cinco veces más que los 28 mil que se publican al año. La cifra puso de cabeza al equipo chileno del Instituto Francés de Investigación en Ciencias y Tecnologías Digitales (Inria) en la misión de generar una herramienta de apoyo que permitiera entender y aprovechar al máximo el enorme compendio de datos disponibles en la comunidad científica relacionada al virus.

Desde sus casas, el equipo conformado por 30 personas -de nacionalidad chilena, francesa y cubana- liderado por la cubana Nayat Sánchez-Pi, se enfocó en lo que ellos denominan “Misión Covid”. Para ello crearon un algoritmo llamado Risotto que organiza los artículos académicos publicados en relación a la pandemia. La herramienta detecta cuáles son los temas o tópicos en los que se agrupan los papers, y los ordena, por ejemplo, según los que son más relevantes, más novedosos o más actuales. O también los puede filtrar de acuerdo a criterios específicos del virus, como su origen, forma de contagio, cómo ataca al organismo, los tratamientos, las vacunas, etc. Aunque a primera vista Risotto puede tener similitudes con un buscador, la forma en que permite comprender el conocimiento es diferente: mientras el segundo responde consultas -lo que requiere necesariamente saber qué preguntar-, el algoritmo clasifica y ordena de forma automática la información disponible, de manera que facilite la comprensión y asimilación de nuevos conocimientos.

La herramienta ya está disponible y puede ser usada por cualquier persona en cualquier parte del mundo. El sistema se actualiza dependiendo de la publicación de nuevos artículos, generalmente varias veces por semana. “Los artículos que aparecen en Risotto son aquellos que están disponibles gratuitamente en internet y que son consolidados en el Covid-19 Open Research Dataset (CORD-19), por lo que para aparecer basta publicar el artículo en un medio científico” señala Nayat Sánchez-Pi.

La primera sede de Inria fuera de Francia en el mundo

En 2012 Chile se convirtió en el primer país luego de Francia en albergar un Instituto Francés de Investigación en Ciencias y Tecnologías Digitales (Inria) bajo el programa “Atracción de Centros de Excelencia Internacional para la Competitividad” de Corfo. En ese marco, la institución cuenta con financiamiento hasta 2022 por cerca de 30 millones de euros, de los cuales 7,5 millones provienen del organismo estatal, 8,4 millones del Estado francés y otro monto de universidades.

El centro, uno de los 9 que hay en el mundo, se define como un impulsor de la innovación tecnológica y la transferencia de conocimientos a través de la colaboración con empresas, universidades, instituciones públicas y startups para afrontar los retos de la revolución digital y poner en marcha la tecnología como una herramienta para mejorar el impacto de la investigación.

Hasta la fecha han realizado 30 proyectos y actualmente tienen cinco en curso, que han coejecutado con instituciones del sector público y 12 empresas, entre otros actores. “El Covid-19 es probablemente la primera pandemia tecnológica. Las soluciones que estamos dando a diferentes problemas pasan, sobre todo, por el uso de la inteligencia artificial en todos los niveles: desde realizar diagnósticos rápidos usando radiografías o simplemente el sonido de la tos; hasta modelar la propagación de la enfermedad y predecir las necesidades futuras de elementos claves como las camas UCI o los respiradores”, señala la directora ejecutiva del instituto. Agrega que entre otras iniciativas en las que están trabajando está el proyecto ICUBAM, para monitorear la disponibilidad de camas UCI, respiradores y otros elementos clave; y el StopCovid, una plataforma para hacer seguimiento de contactos de forma segura y preservando la integridad e intimidad de las personas -que está siendo utilizada por el gobierno francés-; y PréLifa, que se intenta resolver los problemas de comunicación entre pacientes internados por coronavirus, sus familias y los equipos médicos en el contexto del aislamiento y distanciamiento social.

Antes de la pandemia, una de las iniciativas emblemáticas en las que Inria estaba trabajando es un trabajo conjunto con el observatorio ALMA para desarrollar una sala de control para los operarios, ubicada a 3.000 metros de altura, y la creación de un sistema de monitoreo para gestionar las alarmas que emiten las antenas del observatorio en tiempo real, de cara a optimizar costos y tiempos.