• 28 mayo, 2009


El sector minería (metálica relacionada con el cobre) representó cerca del 98% del total del valor generado durante 2008 por 172 empresas que analizamos. Así, el EVA país, excluyendo a la minería, sólo llegó a 0,1% el año pasado, por debajo del 0,6% que se había obtenido en 2007.

Econsult viene midiendo el Valor Económico Agregado (EVA) que generan las empresas chilenas desde 1997. El análisis se realiza en base a la medición de EVA de una muestra de 172 empresas nacionales seleccionadas de acuerdo con criterios de disponibilidad de información y tamaño, obteniéndose así una base de compañías cuyas ventas alcanzaron durante 2008 155 mil millones de dólares; es decir, cerca de un 91% del PIB.

El EVA es un indicador financiero frecuentemente utilizado para medir el valor que genera una empresa por sobre su rentabilidad exigida en un determinado período. En la práctica, lo que hace el EVA es cuantificar la diferencia entre la rentabilidad alcanzada y la rentabilidad exigida a los recursos empleados en dicho período, en función del riesgo de las actividades a las que éstos fueron destinados.
El entorno en el que se desenvolvieron las empresas chilenas en 2008 fue cambiante a lo largo del año, ya que el punto de quiebre que puso término a la bonanza internacional –y que en definitiva gatilló la crisis financiera– se manifestó con toda claridad a mediados del mes de septiembre. A partir de ese momento se produjo una virtual paralización de los mercados crediticios, lo cual puso un brusco freno a la tendencia expansiva que a nivel global venía prevaleciendo. Ello dio origen a una fuerte caída en los niveles de demanda en las economías industrializadas más expuestas al desequilibrio financiero, y en respuesta a ello se manifestó una significativa reducción en los precios de las materias primas.

A pesar de lo anterior, y al igual que los años recientes, la generación de valor en las empresas chilenas ha estado principalmente determinada por los altos niveles de precios promedios anuales del cobre y otros metales.

En efecto, el sector minería (metálica relacionada con el cobre) incluído en la muestra representó cerca del 98% del total del valor generado por las 172 empresas analizadas durante 2008. Así, el EVA país, excluyendo a la minería, sólo llegó a 0,1% el año pasado, por debajo del 0,6% que se había obtenido en 2007, que marcó un máximo histórico y fue el segundo período de EVA positivo en las empresas de los sectores distintos del cobre, desde el año 1997. Los resultados de este análisis son altamente preocupantes, toda vez que dejan en evidencia lo difícil que es crear valor. Los incrementos de productividad resultan cada vez más complejos en un contexto de crecientes presiones de costos, ya sea por los precios de la energía o por mayores presiones salariales, entre otros factores que han afectado negativamente a los niveles de competitividad de la gran mayoría de las empresas en distintos sectores económicos.

Este resultado es consistente con el debilitamiento que se observa en el crecimiento general del país; en especial, este año en que, a consecuencia de la crisis internacional, Chile experimentará un crecimiento negativo y con altos niveles de desempleo.

Desde hace años, analistas de diversos sectores y sensibilidades políticas venimos señalando que tarde o temprano la falta de una agenda potente de reformas microeconómicas que mejoren la competitividad e impulsen la inversión terminará minando las posibilidades de crecimiento de nuestro país, lo cual se ha agudizado en las actuales circunstancias económicas. Lamentablemente, el actual gobierno (y el anterior) ha puesto la mayor parte de su esfuerzo en mantener una política financiera conservadora para las finanzas públicas, lo cual ha sido altamente positivo pero, al mismo tiempo, ha descuidado u omitido la necesidad de impulsar las reformas mencionadas.

Es de esperar que la situación actual sirva para alertar a las autoridades respecto de la necesidad y la urgencia de revitalizar las bases de crecimiento de nuestra economía.