Estudiantes que se oponen a la reforma educacional, coaliciones políticas divididas ante la propuesta del gobierno, conceptos como la calidad y gratuidad en el medio del debate… ¿Le parece conocido? Puede que hasta la fotografía resulte familiar, pero no se trata de Chile, sino de la polémica que caracterizó el debate político español a mediados […]

  • 25 junio, 2008

Estudiantes que se oponen a la reforma educacional, coaliciones políticas divididas ante la propuesta del gobierno, conceptos como la calidad y gratuidad en el medio del debate… ¿Le parece conocido? Puede que hasta la fotografía resulte familiar, pero no se trata de Chile, sino de la polémica que caracterizó el debate político español a mediados de 2006.

Todo se originó en los bajos resultados de España en los ranking europeos de desarrollo educativo, lo que motivó al gobierno del PSOE a promover la Ley Orgánica de Educación, conocida como LOE (nuevamente, la similitud con la LOCE o la LGE queda en evidencia). Entre sus objetivos: defender la calidad de la educación, la equidad e igualdad de oportunidades. Prevé la existencia de centros de educación públicos, centros de educación privados y centros de educación privados concertados (equivalentes a nuestros
criollos privados-subvencionados), a los cuales los padres acceden gracias a una suerte de chequera escolar.

Principal detractor de esta normativa fue el Partido Popular, aunque con motivos distintos a quienes rechazan la LGE en Chile. En España, la discusión se centró en la nueva asignatura de “Educación para la ciudadanía y los derechos humanos”.