Ante la realidad de aislamiento que estamos enfrentando, una manera de visitar otros lugares lejos de nuestras casas puede ser a través de la comida. Son muchos quienes estas semanas han tenido que recurrir a la creatividad para lograr un menú diario que sea atractivo para toda la familia. Una alternativa entretenida es proponer recetas propias de otros países o culturas, y transformarlas en una actividad donde además se converse con los niños sobre los distintos países: cómo es su geografía, su bandera, su flora y su fauna. Sirve de cultura general y para no olvidar que hay todo un mundo allá afuera. Aquí, una cena a la alemana.

  • 25 abril, 2020

Chuletas con rösti y guiso de repollo morado (4-6 personas)

Chuletas

4-6 chuletas. Salpimentarlas y dorarlas muy bien por lado y lado en un sartén con una cucharada de mantequilla y otra de aceite. Luego, llevarlas a un horno medio por 10 minutos o menos, dependiendo del grosor de los cortes de la carne. Es importante no excederse en el tiempo de cocción para que no se sequen.

Rösti

3 papas y una cebolla pequeña ralladas en la parte gruesa del rallador sobre un plato, mezclar bien todo con perejil picado. Mientras tanto, se calienta el sartén con una capa delgada de aceite de oliva. Formar bolas (como una pelota de ping pong) con las manos y ponerlas cuidadosamente en el sartén, aplastarlas con una espátula de cocina, de manera que queden como pequeñas tortillas. El almidón de las papas hará su trabajo aglutinando los ingredientes a medida que se doran. Dar vuelta y dorar por el otro lado también. Retirarlas y ponerlas en el plato junto a la chuleta y una porción de guiso de repollo morado.

Guiso de repollo morado (Rotkohl)

1 repollo morado mediano, cortado en julianas delgadas (se puede hacer con un procesador de alimentos, una mandolina o bien con cuchillo.
1 cebolla mediana (morada o blanca) cortada en cuadritos.
1 manzana verde, pelada y cortada en cubos de pequeños (1 cm).
1 taza de azúcar aproximadamente.
4 cucharas soperas de vinagre blanco o de manzana.
1 taza de agua.
Un chorrito de aceite de oliva.
Un par de hojas de laurel.
Una pizca de nuez moscada o 3 clavos de olor.
Sal y pimienta negra recién molida.
En una olla grande poner el aceite, saltear la cebolla, agregar el resto de los ingredientes y cocinar tapado a fuego bajo durante 45 minutos a 1 hora. Revolver de vez en cuando para que no se pegue al fondo, si lo ves muy seco, agrega un poco de agua, no demasiado, pues es un guiso que acompaña, no una sopa. Servir junto a la chuleta y el Rösti.