La última generación de esta robusta pick-up sorprende en todo sentido: sin perder su rudo estilo, ofrece lujo y soluciones prácticas impensadas para la mayoría de estos automóviles.
Por rodrigo castillo

  • 27 febrero, 2019

No hace mucho tiempo atrás, la marca RAM, clave en la construcción del espíritu automotor estadounidense, unificó bajo su alero los anteriores vehículos comerciales italianos de su grupo, Fiat. Una duda dejaba en el ambiente: ¿pone en riesgo la identidad americana de pick-ups grandes, fiables y robustas, que busca su consumidor, muchas veces un hombre de acción?

La nueva RAM 1500 no solo despeja las dudas, sino que vislumbra un excelente futuro para este segmento, potenciando la aplicación de alta –y variada– tecnología, elementos de claro lujo y un diseño que sorprende en varios sentidos.

A la primera mirada, podría parecer nada más que una camioneta grande, pero son los detalles los que marcan la diferencia: su parrilla central en cromado (versión Limited) con focos achatados y pequeños para las dimensiones de su frontal, neblineros y grandes nervaduras en el capó, lo que hace juego con las también cromadas placas del modelo en sus laterales. Un conjunto atractivo que en su interior sorprende más.

El enorme espacio interior se ve opacado por el diseño de su tablero, que toma algunos ejemplos de Jeep, para crear una suerte de experiencia tecnológica y todoterreno. La RAM 1500 es un vehículo en extremo equipado, con insospechados sistemas, como un regulador del freno de remolque, control de su suspensión neumática variable, además de una gran pantalla táctil, interfase para dominar el confort, además de navegación y entretenimiento.

Porta un motor Hemi, la legendaria submarca de motores potenciados que en este caso se refiere a un macizo ocho cilindros en V, de 5.701 cc, con 395 caballos de fuerza y un torque de 552 Nm. El trabajo de administración de este poder corresponde a una transmisión automática de 8 velocidades, que reparte la fuerza entre las cuatro ruedas (con sistema 4×4 por demanda).

Es un auto que se mueve, y rápido. Cuando se presiona el acelerador se sienten los ocho cilindros haciendo su trabajo. Mediante un dial al lado del volante se seleccionan las marchas de su caja de velocidades, un sistema que lleva un tiempo acostumbrarse, pero que ya es tradición en la marca.

Competidores

En Chile, este segmento cuenta con tres históricos competidores, todos de tradición americana, donde este tipo de camionetas siguen dominando la demanda.

• Chevrolet Silverado: Otro modelo icónico, es algo más tradicional en su estilo, pero también ofrece una experiencia de trabajo y confort. El ciclo de su anterior generación ya tiene algunos años en el mercado.

• Ford F-150: Bien equipada, atractiva y confortable, guarda menos sorpresa en términos tecnológicos aplicados.