Viña Tabalí presenta su línea Talinay, proveniente de un viñedo a 12 km. del mar en Limarí, cerca del parque Fray Jorge. Por ahora, un chardonnay y un pinot noir que, como pocos vinos en Chile, hablan de un terroir especial. Por Marcelo Soto

  • 24 marzo, 2011

 

Viña Tabalí presenta su línea Talinay, proveniente de un viñedo a 12 km. del mar en Limarí, cerca del parque Fray Jorge. Por ahora, un chardonnay y un pinot noir que, como pocos vinos en Chile, hablan de un terroir especial. Por Marcelo Soto

 

Guilermo Luksic cuenta que al decidir comprar los viñedos y terrenos cercanos al parque Fray Jorge, en la costa del Limarí, les hizo una advertencia a los principales impulsores del proyecto, el enólogo Felipe Müller y el viticultor Héctor Rojas, quienes estaban convencidos del potencial del lugar para producir vinos de alta gama: “les voy a dar a cada uno una bandeja. Si los resultados son malos, ahí van a estar sus cabezas”, recuerda de buen humor el empresario durante el lanzamiento de Talinay, la nueva línea de la viña Tabalí nacida de ese sector nortino, que por ahora integran un chardonnay y un pinot noir (hay planes para embotellar un syrah y un riesling y de ese lugar procede un excelente sauvignon blanc que va para la etiqueta Tabalí Reserva Especial).

Müller, era que no, toma la palabra y comenta: “don Guillermo, usted dijo qué iba a pasar con nuestras cabezas si el proyecto no funcionaba… pero nunca dijo que pasaría si resultaba”. Risas generales y espontáneas entre los invitados en el hotel Aubrey, junto al cerro San Cristóbal, un marco magnífico para el estreno en sociedad de dos vinos que plantean estándares de calidad poco comunes en la industria local; sobre todo, en la manera de interpretar un terroir diferente, único.

Ya habíamos hablado de estos vinos hace un año y contamos que se trataba de un proyecto que podía establecer nuevos paradigmas en Chile para variedades como chardonnay y pinot noir. También describimos la manera en que Müller y Rojas se encontraron con esos viñedos costeros –que pertenecían a un grupo de empresarios; entre ellos, Agustín Hunneus- y cómo se impresionaron con la blancura de los suelos, debido a su alto contenido calcáreo, el mismo que está presente en algunas de las más apreciadas apelaciones del mundo.

Eso fue hace un año, y los vinos cambian. Doce meses después, lo que eran promesas se convierte en algo tangible. Talinay Camanchaca Vineyard Chardonay 2009 (12.500 pesos) es un vino de una increíble tersitud, casi severo en su mineralidad, de una boca salina, de rica acidez y un cuerpo fino, tenso en el buen sentido, uno de los mejores de su especie en Chile, mientras que Talinay Salala Vineyard Pinot Noir (15.900 pesos) ha ganado profundidad con el tiempo en botella, se ha asentado, ha crecido. Es un vino más vertical que goloso; de delicada nariz a frutas rojas y frescas y notas terrosas. No hay muchos pinot así en Chile.

Héctor Rojas, sentado en mi mesa, comenta que las vieron negras en algún momento del año. “Después que tú probaste las muestras de barrica en marzo de 2010, los vinos pasaron una época difícil, complicadísima, no se abrían, estaban cerrados, muy duros… Uf. Estabámos súper asustados”, admite, y el episodio nos hace recordar la película Battle shock, sobre la famosa cata de París que enfrentó a vinos franceses y californianos: un evento que marcó un antes y un después en el mapa vitivinícola internacional.

El filme muestra los desvelos del protagonista, que organizó la degustación, cuando descubre que uno de los vinos estadounidenses, luego de cruzar el Atlántico, no se presentaba bien, parecía una sombra de lo que en algún momento había sido. Pero justo el día de la competencia –un toque de suspenso a lo Hollywood, claro- el vino terminaba por mostrar su mejor cara, y finalmente ganaba el desafío, superando a las grandes etiquetas francesas. “¿Hará lo mismo Talinay por el pinot noir chileno?”, pregunta Rojas. Por ahora es demasiado pedir, pero van por buen camino.