El mundo del vino, sobre todo en las redes sociales, está en llamas, debido a una polémica que incluye a poderosos personajes como Robert Parker, el más influyente crítico de vinos del mundo; a Jay Miller, que hasta hace poco trabajaba en la revista de Parker, The Wine Advocate, escribiendo precisamente sobre los vinos sudamericanos, y al Master of Wine Francisco Campo, que por cierto nació en Chile. Campo, radicado en España, es presidente de The Wine Academy of Spain, empresa privada dedicada al estudio y promoción del vino hispano que se ha visto envuelta en una controversia, en la que se la acusa de recibir dinero a cambio de organizar catas con Miller en bodegas españolas.

  • 14 diciembre, 2011

El mundo del vino, sobre todo en las redes sociales, está en llamas, debido a una polémica que incluye a poderosos personajes como Robert Parker, el más influyente crítico de vinos del mundo; a Jay Miller, que hasta hace poco trabajaba en la revista de Parker, The Wine Advocate, escribiendo precisamente sobre los vinos sudamericanos, y al Master of Wine Francisco Campo, que por cierto nació en Chile. Campo, radicado en España, es presidente de The Wine Academy of Spain, empresa privada dedicada al estudio y promoción del vino hispano que se ha visto envuelta en una controversia, en la que se la acusa de recibir dinero a cambio de organizar catas con Miller en bodegas españolas.

El debate ha inundado los blogs y publicaciones de vinos, porque un buen puntaje en la revista de Parker –donde Miller escribía- implica grandes ventas en Estados Unidos y porque The Wine Advocate tiene una estricta política de no aceptar ningún tipo de invitación de parte de las viñas para sus periodistas. Tanto así, que ni siquiera aceptan regalos ni ser hospedados ni viajar a costa de las bodegas. En Chile, de hecho, no faltaron los rumores de que Miller habría aceptado invitaciones que incluían viajes en avión, pero nunca fueron comprobados.

Pancho Campo, como se conoce al chileno-español, ha sido blanco de las críticas, porque se le atribuye cobrar a las bodegas por llevar a Miller a visitarlas, con tarifas de 20 mil dólares al día. La salida de Jay Miller no hizo sino aumentar las especulaciones, aunque The Wine Academy of Spain negó todas las versiones, señalando que todos los viajes y la estadía de Miller fueron canceladas por la revista de Robert Parker, tal como exigen sus principios, y que sólo cobró por la participación del crítico en simposios y charlas ajenas a su trabajo en The Wine Advocate. Un enredo que tiene revuelto al mundo de los vinos, y con un chileno al medio: algo que muchos tuiteros han lamentado, por la probable mala imagen o las sospechas que pueda alimentar.