La búlgara de 66 años dejó su puesto de directora general del Banco Mundial para ser la segunda mujer en dirigir el Fondo Monetario Internacional. 

  • 12 septiembre, 2019

A partir de este miércoles, la administración del Fondo Monetario Internacional (FMI) cambió. La renuncia de Christine Lagarde como directora ejecutiva del organismo, para dirigir el Banco Central Europeo y reemplazar a Mario Draghi, se hizo formal y la economista búlgara Kristalina Georgieva asumió el cargo.

Tras una carrera que de a poco fue dejando competidores en el camino, Georgieva figura como la única candidata para dirigir el FMI y con esto, adoptará cinco importantes desafíos, según Financial Times. Eso sí, se espera que temas como una mayor participación femenina, el cambio climático, y la reducción de la desigualdad se mantengan dentro de las prioridades.

¿Qué desafío enfrenta Georgieva?

El préstamo para Argentina

La crisis de Argentina ha sido tema constante en la prensa. Y es que el descontento social se agudizó debido a la gestión del presidente Mauricio Macri, y uno de los puntos más cuestionados fue el préstamo que pidió el gobierno al FMI por US$ 57 mil millones.

Esto trajo de vuelta a la memoria colectiva la debacle financiera que golpeó al país en 2001 bajo el mandato del fallecido exmandatario Fernando de la Rúa, quien impuso el conocido “corralito”.

Para el 4 de octubre, cuando finalmente termine el proceso de selección del puesto, Argentina estará ad portas de saber quién gobernará el país durante el próximo período que, hasta el momento, sería el peronista Alberto Fernández, quien se ha mostrado ampliamente en contra del acuerdo al que llegó su rival político con el Fondo.

La caída del peso argentino, tras las elecciones primarias (PASO), provocó que la renegociación o el reemplazo del actual acuerdo financiero se presentara como opción.

Desaceleración económica

La calidad de prestamista de última instancia que posee el FMI se ve presionada por la desaceleración de la economía a nivel global, debido a la escalada en la guerra comercial, por ejemplo. Según Financial Times, las mismas estimaciones del FMI han sufrido recortes, ya que esperan que la producción mundial crezca 3,2% este año, frente al 3,6% de 2018 y el 3,8% de 2017. Si el panorama sigue como hasta ahora, las probabilidades de que otros países puedan pedir apoyo económico por parte del organismo aumentan.

Washington vs. Beijing

La batalla arancelaria ha seguido sumando capítulos, a pesar de que se agendaron nuevas negociaciones para principios de octubre. La guerra de gravámenes ha nublado a la economía a nivel mundial, poniendo en aprietos a varios organismos multilaterales.

Tanto la directora saliente como la aspirante han demostrado relacionarse en buenos términos tanto con el presidente de EEUU, Donald Trump, como con su homólogo chino, Xi Jinping. Sin embargo, si la disputa sigue avanzando, el FMI corre el riesgo de quedar “en el medio” en caso de que los mandatarios comiencen a objetar sus determinaciones y a mirarlas más de cerca.

Fondos

El medio británico postula que Georgieva deberá retomar el acuerdo negociado entre Lagarde y EEUU para renovar el pacto de endeudamiento entre ese país y el FMI, el cual mantiene los recursos del último en cerca de US$ 1 billón (millón de millones). En esa línea, la búlgara podría continuar con la misión de Lagarde de aumentar permanentemente el financiamiento del Fondo a cambio de modificaciones en las gobernanzas -para que se otorgue más poder a las grandes economías de los mercados emergentes- en la próxima recaudación de fondos.

Los endeudados

No sólo Argentina está en una posición incómoda con el FMI. Y es que Ucrania y Pakistán también han caído en el endeudamiento con el organismo, ya que no han podido estabilizar el ritmo de sus economías.

Si bien la posición del país trasandino sigue un poco incierta, la situación de los otros dos es diferente: Ucrania espera cerrar un acuerdo con el Fondo para obtener nuevos préstamos a fines de este año, al igual que Pakistán, pero este último, aseguró en julio que hay dudas sobre el éxito del acuerdo, consignó FT.