Repudiado por los fanáticos del fútbol de primera división alemana, Hopp es el mayor accionista de CureVac, compañía que busca la cura al COVID-19.

  • 17 marzo, 2020

Su nombre es conocido por todo el público futbolero en Alemania. Es que Dietmar Hopp (79) es el principal inversionista de Hoffenheim, equipo local que –antes de que se suspendieran los partidos dada la contigencia– se situaba en el número nueve de la Bundesliga (primera división alemana), cuyo campeón actual es el Bayern Múnich.

Hopp, uno de los hombres más ricos del mundo según Forbes (número 96) –con un patrimonio estimado de 5.300 millones de euros–, fue el centro de la polémica hace pocos meses debido a que se mostró en contra de la regla 50+1. Esta norma protege a los clubes deportivos sobre accionistas externos y permite a los socios controlar la mayor cantidad de votos para tomar decisiones.

Héroe odiado

La percepción de la Bundesliga hacia Hopp podría cambiar ya que la empresa de biotecnología CureVac –de la que él es controlador– se encuentra formulando una cura para la pandemia de coronavirus actual. Su avances son tan relevantes que incluso Donald Trump quiso trasladar a sus científicos a Estados Unidos. Sin embargo, Hopp le respondió al presidente de EE.UU diciéndole que esperan “desarrollar una vacuna eficaz contra el virus pronto y debe proteger a las personas en todo el mundo”.

Pancarta en contra de Hopp en uno de los partidos del Hoffenheim.

De jugador a dueño

Hopp nació el 26 de abril de 1940 en Heidelberg, Alemania. Desde sus primeros años estuvo involucrado en el fútbol, pateando la pelota junto a otros niños en su pueblo a la sombra de la segunda guerra mundial e incluso formando parte del Hoffenheim como jugador más adelante.

Siguiendo su sueño de llevar al equipo a las grandes ligas, Hopp trabajó en ello mientras inyectaba dinero que había obtenido al cofundar la empresa de software SAP, la gigante de tecnología más importante a nivel mundial, con un valor en la bolsa de más de 145.000 millones de euros. En 1989 comenzó a aportar con pelotas de juego y otras indumentarias. Luego donó 500 millones de euros para infraestructura.

Así, el Hoffenheim –que jugaba en cuarta división en la temporada 2000-2001- llegó a primera categoría en la de los años 2008-2009. En ese año finalizó la construcción de un nuevo estadio para 30.000 espectadores, financiado en gran parte por los aportes de Hopp. Otro de sus aportes es que logró que Ralf Rangnick entrenara al equipo, un conocido coach que llevó al equipo local Schalke 04 al Champions.